Nota del Editor: Este texto fue escrito antes del abandono de la “Teoría de la seducción”. En él Freud da una fórmula para la aparición de ideas obsesivas. Se dice que tales ideas son invariablemente autorreproches transformados que han resurgido de su estado de represión y que siempre se relacionan con algún acto sexual realizado con placer durante la niñez. El curso de acción: 1) Hay experiencias sexuales de seducción que harán luego posible la represión 2) esto es seguido por actos de agresión sexual contra el otro sexo, que luego aparecerán como actos que involucrarán autorreproches 3) La maduración sexual se considera como el final de la primera etapa 4) los autorreproches del individuo ahora se conectan con el recuerdo de aquellas acciones placenteras con el objetivo de reemplazar estos recuerdos con el síntoma primario de defensa (¿represión?) 5)Luego sigue un regreso de lo reprimido que es un fracaso de las defensas en una forma que es un arreglo entre las ideas reprimidas y las reprimentes.
Las defensas primarias funcionan como sigue: las ideas obsesivas son distorsionadas en relación a actos obsesivos de la infancia, de la siguiente forma: a) algo del presente es puesto en lugar de algo viejo (recuerdos de pantalla) b) algo sexual es reemplazado por algo análogo a él que no es sexual c) se dice que tales distorsiones son realizadas por el ego.
Las defensas secundarias, esto es, cuando el ego intenta repeler derivados de las memorias reprimidas. Si esta actividad es exitosa, el resultado son actividades obsesivas.
Las nociones de lo neurótico-obsesivo que surgen de los escritos de Freud que incluyen la teoría de la seducción no están incluidas en el caso del hombre de las ratas.
Extractos del caso del hombre de las ratas: 1) Sexualidad infantil: Freud desveló instancias en que el sujeto a la edad de 4-5 años fue alentado a tocar los genitales de su institutriz. Se dice que esto causó en él un deseo de ver el cuerpo femenino desnudo como así también erecciones a la edad de 6 años.
Toda esta actividad estaba relacionada con el miedo de que sus padres conocieran sus pensamientos, por lo que él empezó a pensar que esto era el comienzo de una enfermedad, esto es, su deseo de ver mujeres desnudas iba acompañado del miedo de que algo terrible le sucediera a alguien que él amaba. Por esto, el “hombre de las ratas” desarrolló toda una serie de rituales para prevenir que todo esto sucediera.
Freud sostiene que esto no es el comienzo de la enfermedad, sino una manifestación de la enfermedad misma. Esto es, el niño está bajo la dominación de una parte del instinto sexual (socofilia) y el resultado es que aquél se vuelve sujeto de una recurrencia constante de un deseo muy intenso de ver mujeres desnudas y que luego este deseo se correspondía con la idea obsesiva. En otras palabras, dado que el deseo estaba regularmente acompañado de un sentimiento de angustia, el cual ya estaba tapado por una indeterminación característica o particular, eso se convierte luego en un rasgo invariable de cada manifestación de su neurosis y por ello logra que esos impulsos se conviertan en medidas de autoprotección que adopta el paciente. Por lo tanto encontramos:
- un deseo erótico y una rebelión en contra del mismo
- que el deseo todavía no es compulsivo pero el miedo luchando contra el deseo sí lo es; y
- que hay un desarrollo de un afecto angustiante resultante y una compulsión hacia la realización de varios actos defensivos- dejando de lado el hecho del engaño al conocer sus padres sus pensamientos sin su conocimiento.
El gran miedo obsesivo
Las obsesiones del “hombre de las ratas”: 1) miedo a que pudiera sucederle algo malo a personas a quien el les tenía afecto; 2) sufría de numerosos impulsos compulsivos de auto punición, por ej, el impulso de cortarse la garganta con una navaja; 3) existían también en él muchas prohibiciones.
El nombre de hombre de las ratas surgió de la descripción de una forma particular de tortura de la cual había oído cuando estaba en el ejército. En esta forma de tortura, se decía que las ratas buscaban refugio en el ano de una persona. Luego de oír la historia, el “hombre de las ratas” expresó las siguientes sensaciones, como siguen: a) se sintió horrorizado por la historia; b) un placer propio que él desconocía (inconsciente); c) un miedo compulsivo a que esa forma de tortura le ocurriera a alguien que el quería que le causaba la construcción simultánea de una "sanción", esto es, una medida de defensa que fue obligado a aceptar para evitar que la fantasía se volviera realidad y d) una creencia simultánea de que este mismo castigo le estaba siendo aplicado a su padre (quien hacía nueve años que estaba muerto).
Comienzo y naturaleza del tratamiento
Freud descubre que el punto d) mencionado arriba es un regocijo de un antiguo deseo reprimido de matar a su padre, que se originó en el período de desarrollo mental de la infancia y que se manifiesta a sí mismo como respuesta a la ambivalencia inherente hacia el padre que lo había incitado tal ambivalencia cada vez que el "hombre de las ratas" tenía una relación afectiva intensa. Freud también descubrió que la intensidad de la afección del "hombre de las ratas” era resultado del intenso dolor por la muerte de su padre (sentimiento que fue reprimido en el momento) y que el dolor había encontrado una liberación patológica en su enfermedad.
Duelo y melancolía, 1917, Vol 14, pp 243 y subsiguientes
En relación a Duelo y melancolía, deseo cuestionar hasta qué punto el caso del "hombre de las ratas" es un caso de duelo o melancolía. Freud apunta que en los casos de melancolía, los autorreproches tienen un rol importante como así también en las neurosis obsesivas. En este artículo, Freud descubre que la actitud melancólica de autorreproche se trata en realidad de reproches contra un objeto amado.
Las precondiciones para la melancolía incluyen: 1) una fuerte fijación en el objeto original; 2) que la catexia del objeto debe haber tenido poca capacidad de resistencia, esto es que la catexia del objeto se efectúe sobre una base narcisista (el ego como propio objeto de satisfacción, esto es, un objeto es elegido pero aún no tiene una catexia libidinal fuerte y, por lo tanto, se abandona por el objeto narcisístico original.
De esto se deduce que la identificación narcisista original con el objeto se vuelve un sustituto de la catexia erótica y hay una regresión de la elección del objeto externo al narcisismo original- la elección original, interna del objeto.
Algunas ideas obsesivas y su explicación en “el hombre de las ratas”
Las ideas obsesivas aparecen, por lo general, sin un motivo y esto trae problemas para atribuirles sentido como así también a su estatus en la vida mental del sujeto. La solución para las neurosis obsesivas puede ser efectuada "poniendo en contacto las ideas obsesivas en relación temporaria con las experiencias del paciente", esto es, averiguar dónde y cuándo ocurrieron por primera vez y qué tipos de circunstancias son aptas para provocar una recurrencia-- los impulsos obsesivos surgen como reacciones respecto de un intenso sentimiento de ira, que fue inaccesible para la consciencia del paciente y fue dirigido contra alguien que había interferido en el curso de su vida amorosa-en este caso, su padre- todos estos productos de la enfermedad del “hombre de las ratas” dependían de circunstancias que, en ese momento, dominaban su relación con esta mujer (la institutriz)—o sea, su ambivalencia hacia esta hembra-- por lo tanto, esta batalla de amor y odio era representada artificialmente y también por sus actos compulsivos y simbólicos. En otras palabras, las dos tendencias opuestas encuentran satisfacción por caminos independientes, una después de la otra, a pesar de que existe una tendencia natural a querer encontrar algún tipo de conexión lógica entre estos dos afectos antagonistas.
En esta instancia, el “hombre de las ratas” cayó enfermo, para evitar completar sus estudios y casarse con otra mujer, como su familia deseaba, para quedarse con la mujer que él amaba. Por lo tanto, fue el plan de casamiento lo que precipitó su enfermedad.
El complejo del padre y la solución de la idea de rata
Freud encontró cierta tensión sexual entre el padre y el hijo- esto es, la oposición del padre al desarrollo de una vida sexual desarrollada prematuramente por el hijo. Esto se vio en los impulsos masturbatorios que el "hombre de las ratas" tenía a los 25 años, luego de la muerte de su padre, lo que Freud creyó el resultado de lo siguiente: 1) una prohibición respecto de la masturbación 2) un desafío a una orden por parte del padre del paciente. Freud concluyó que esto, a grandes rasgos, explicaba su fantasía (a los 25 años) de que su padre estuviera vivo y pudiera aparecer en algún momento. Freud creyó confirmar esta idea, cuando la madre del paciente relató una historia que éste no recordaba. La historia consistía en el hecho de que su padre le había pegado de chico por masturbarse.
Solución de la obsesión por las ratas
Durante el servicio militar, el “hombre de las ratas” se sintió identificado con su padre—Freud pensó que la historia de las ratas, etc, debió haber sacudido algunos restos hiperestésicos en el inconsciente del “hombre de las ratas” para provocar tales reacciones patológicas violentas e identificaciones con su padre. Hubo aun otras identificaciones del “hombre de las ratas” con su padre, cuando aquél se endeudó. También se desarrolló otra identificación debido al hecho de que el “hombre de las ratas” había dividido su interés amoroso en dos mujeres. (Esta situación se considera como intensamente afectiva)
Las ratas
Las ratas tenían un significado simbólico en las obsesiones. La tortura de las ratas despertó su erotismo anal suspendido (debido a un episodio con gusanos). Las ratas, a su vez, debido al segundo de los tres medios de identificación con el padre en este caso, eran asociadas con el dinero (En alemán: Ratten: Ratas; “Raten”=instalaciones). Otra asociación sexual se da por el hecho de que las ratas transportan enfermedades, y, de alguna forma en este caso, se convirtieron en símbolos de los órganos sexuales masculinos (esto es, como transmisores de infección sifilítica). Otra asociación ve a las ratas como sucias-- se alimentan de excremento (de chico, el paciente se portaba como un granuja mordiendo a la gente).
Teoría
A) La causa originaria de la enfermedad: En las neurosis obsesivas, las pre-condiciones infantiles de la enfermedad pueden ser superadas por la amnesia (por lo general, no de forma completa, cf, en la histeria, la amnesia por lo general es exitosa) pero los motivos inmediatos de la enfermedad permanecen en la memoria del individuo. La represión, por el contrario, utiliza un mecanismo más simple-- esto es, en lugar de ser olvidado, el trauma es privado de su catexia afectiva de forma que lo que queda en la consciencia no es nada más que el contenido ideacional. Por lo tanto, no es raro que los obsesivos, que están atormentados por autorreproches pero que han conectado sus afectos con falsas causas, le dirán al analista las verdaderas causas sin tener la menor idea de que sus autorreproches simplemente se han despegado o separado de ellos. Por esto, lo que parece ser una consecuencia de la enfermedad es en realidad la causa o motivo para haber caído enfermo. En "Represión" (1915, pags 156 y ss) Freud señala que la forma obsesiva de la represión tiene una base en una tendencia sádica que es sustituida por una tendencia afectiva. Es el impulso hostil contra alguien amado el que es reprimido. Por lo tanto, al principio, la represión es completamente exitosa (tanto la idea como el afecto son reprimidos) pero el sujeto y el síntoma no coinciden. En la neurosis obsesiva, entonces, la represión causa un alejamiento de la libido pero utiliza una formación reactiva o de reacción para lograrlo (a través de la intensificación de un opuesto de la idea reprimida). De esta manera, la formación de la idea funciona con el mismo mecanismo que la represión y en el fondo coincide con el mecanismo, al mismo tiempo que es distinta de la formación del síntoma. La ambivalencia que permitió que la represión tuviera lugar (a través de la formación reactiva) es también el punto en que los contenidos reprimidos tienen la posibilidad de regresar. Esto es, el afecto que había desaparecido regresa en forma alterada como ansiedad moral, ansiedad social y autorreproches sin límite. La idea rechazada, por lo tanto, es sustituida por un sustituto a través del mecanismo de desplazamiento. El fracaso de la represión en liberar al paciente del afecto hace poner en juego el mismo mecanismo en la forma de una huida a través de la evasión, las prohibiciones y de fobias histéricas. Sin embargo, el rechazo de la idea es mantenido obstinadamente.
B) Características generales de la neurosis obsesiva: La neurosis obsesiva se caracteriza por estar basada en autorreproches transformados que han emergido de la represión y que siempre se relacionan con un acto sexual que fue realizado con placer en la infancia. Estos comentarios parecen ser muy generales, por lo que quizá es mejor decir que las estructuras obsesivas pueden corresponderse con cualquier tipo de actos físicos, incluyendo los siguientes: deseos, tentaciones, etc. Hay dos formas por las que podemos adquirir un conocimiento preciso de la estructuras obsesivas, a saber:
C) 1) Mandatos obsesivos cuyo contenido real puede ser revelado en un sueño con la forma de un discurso (generalmente, un sueño muy confuso a nivel consciente)
D) 2) Si una serie de obsesiones se ocurren una detrás de otra ellas son en definitiva la misma obsesión—la forma original es la correcta en el sentido de que despliega su sentido de forma abierta y clara
E) 3) Las ideas obsesivas exhiben (a través de un discurso distorsionado) rastros de su lucha defensiva original y la distorsión de los discursos permite que persistan las ideas obsesivas dado que el pensamiento consciente es obligado a malentenderlo (debido a 1) las ideas obsesivas y 2) productos de la lucha secundaria, esto es, aquella perteneciente a una fórmula protectiva)
Algunas peculiaridades psicológicas de los neuróticos obsesivos- características mentales
1) Supersticiones- Los neuróticos obsesivos generalmente tienen dos convicciones diferentes y contradictorias y la oscilación entre las dos obviamente depende de la actitud momentánea del neurótico obsesivo hacia el desorden obsesivo—por ejemplo, la “superstición educada”. El “hombre de las ratas” creía en premoniciones pero no en supersticiones más ordinarias.
2) Los neuróticos obsesivos necesitan incertidumbre en sus vidas- esto es un medio para alejar al neurótico obsesivo de la realidad y aislarlo/a del mundo exterior. Esto le permite al sujeto obsesivo prestar atención a cuestiones sobre las cuales todo el mundo carece de certeza y sobre las cuales nuestro conocimiento y nuestro juicio debe necesariamente permanecer en duda. Este aspecto de la incertidumbre también es utilizado en su mayor extensión en la formación de los síntomas e incluye la noción de la "omnipotencia de los pensamientos" y de los sentimientos-- los obsesivos sobreestiman los efectos de sus pensamientos y sentimientos sobre el mundo exterior porque una gran parte de sus efectos mentales internos escapan a su conocimiento consciente.
3) La muerte- Los neuróticos obsesivos necesitan la posibilidad de la muerte como una solución para sus conflictos no resueltos
La vida instintiva de los neuróticos obsesivos y los orígenes de las compulsiones y las dudas
El “hombre de las ratas” fue constantemente víctima de conflictos entre amor y odio en relación con sus mujeres amigas y su padre. Un conducto necesario para la ocurrencia de esta relación ambivalente debe haberse originado en la prehistoria de la infancia donde los dos opuestos (amor y odio) deberían haberse separado y uno de ellos (por lo general el odio) ha sido reprimido. El amor-odio son consideradas las más frecuentes, marcadas e importantes características de los neuróticos obsesivos.
Dudas: Si al amor intenso se le opone un odio igualmente intenso, éstos están en algún punto unidos indefectiblemente, la consecuencia inmediata es una parálisis del ánimo o de la voluntad y una incapacidad para llegar a una decisión sobre cualquiera de estas acciones para las cuales el amor debería ser la fuerza motivadora- tales dudas son en realidad dudas que tienen los neuróticos obsesivos sobre el amor del otro. "Si uno duda de su amor (sic), debe dudar de todo lo demás". Esta noción lleva a una incertidumbre en las medidas de protección que adopta el neurótico obsesivo y a una continua repetición de las mismas en orden a eliminar dichas incertidumbres.
Compulsiones: Por lo tanto, existe un intento de compensar tales dudas y este es un intento de corrección de las condiciones intolerables causadas por la inhibición de la cual la duda es testigo.
Cualidad compulsiva de pensamiento: un proceso de pensamiento es obsesivo cuando, a consecuencia de una inhibición del fin motor, es abordado con una cantidad de energía que se reserva por lo general para las acciones. En tales instancias los pensamientos obsesivos deben ser resguardados contra los esfuerzos de la consciencia para resolver la situación. Tal protección puede darse en la forma de distorsiones las cuales se dan antes de volverse conscientes. Además, cada pensamiento obsesivo es eliminado de la situación en que se originó- se vuelve disasociado. Por lo tanto, 1) se da un intervalo de tiempo entre la situación patogénica y la obsesión que surge a partir de ella 2) el contenido verbal de la obsesión se vuelve generalizado al ser sacado de su contexto particular y 3) la obsesión es protegida en su fuente a través del discurso ambiguo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario