domingo, 31 de julio de 2011

Un plan económico para Obama por Robert Rubin y Jared Bernstein

Un arco cada vez más amplio de economistas cree que el próximo gobierno estadounidense deberá gastar en estímulos fiscales, más allá del déficit de largo plazo, ya que es el modo más seguro de reactivar.  Robert Rubin (Ex Secretario del Tesoro de William Jefferson Clinton) y su grupo de asesores del Presidente electo Obama consideran que inversiones que mejoren el nivel de vida de nuevas generaciones, como salud y jubilación, son aliadas de la solvencia futura.


Un plan económico para Obama 

En momentos en que economistas y asesores financieros intentan dilucidar dónde estamos, cómo llegamos aquí y a dónde debemos ir en el corto y en el largo plazo, nos rodean dicotomías polarizadotas: descontrol fiscal versus estrictez fiscal; capital versus trabajo; libre comercio versus proteccionismo.
El próximo Presidente, dicen, tendrá que elegir entre estas antinomias. Pero ¿son reales? Nuestra opinión- y venimos de perspectivas analíticas muy distintas- es que en muchos aspectos importas son falsas y en son más una distracción que un mapa.


Rectitud fiscal versus inversión pública y estímulo

Parafraseándola un poco, la Biblia ya lo dijo hace mucho: hay un tiempo de gastar y un tiempo de ahorrar; un tiempo de construir déficits y un tiempo de deshacerlos. Aunque uno de nosotros (Rubin) suele ser citado como un defensor de la disciplina fiscal, ambos coincidimos en que hay momentos para la disciplina fiscal y momentos para la largueza fiscal. Frente a la actual crisis financiera, ambos pensamos que para el corto plazo, nuestra economía necesita un fuerte estímulo fiscal que genere una demanda económica sustancial.
También compartimos la opinión de que el estímulo fiscal debe acompañarse de un compromiso de restablecer condiciones fiscales razonables a través de un programa de varios años que tenga espacio para inversiones públicas fundamentales, una vez que la economía reencuentre su rumbo.
Uno de nosotros (Rubin) considera que los déficits fiscales de largo plazo- combinados con bajo ahorro nacional, grandes déficits de cuenta corriente y carteras extranjeras recargadas de activos denominados en dólares- constituyen una seria amenaza para las tasas de interés de largo plazo y para nuestra moneda, y, por ende, para nuestro futuro económico. El otro (Bernstein) considera que estas relaciones económicas son mucho más débiles.
Al mismo tiempo, ambos coincidimos en que nuestro futuro económico también requiere inversión pública en áreas fundamentales, como la educación, la salud, la energía, la capacitación laboral y otras. Para nosotros, el próximo presidente deberá actuar en distintos campos, con régimen fiscal más adeudado y con inversión pública significativa.
Primero, con el programa de U$S 700.000 millones de apoyo al sistema financiero, el gobierno comprará activos, tanto en la forma de inyecciones de capital como de compra de deuda de bancos. Y el costo real para el gobierno no es el valor nominal de esas adquisiciones, sino el presupuesto que estiman las autoridades del subsidio incluido en el precio de esas compras dados los riesgos en juego. Esa cantidad será una fracción relativamente limitada del total pagado.
Segundo, cierta inversión pública nos puede ayudar a cumplir con nuestros desafíos fiscales. Sobre todo, el factor de mayor peso en nuestras proyecciones de desequilibrios fiscales con los programas de salud Medicare y Medicaid, lo cual subraya la importancia de una reforma del sistema de salud que a la vez extienda la cobertura a más estadounidenses y baje costos.
Una cuestión importante es cuáles deberían ser nuestras metas fiscales en términos de déficits y de la relación deuda nacional/PBI. En tiempos como estos, déficits presupuestarios superiores a lo normal aumentarían la deuda nacional. En tiempos de más estabilidad, un déficit presupuestario equivalente al 2% aproximadamente del PBI mantendría constante la relación deuda/PBI, una meta de política fiscal genuina. En tiempos de bonanza, un déficit menor disminuiría la relación de la tasa de endeudamiento, y eso sería lo deseable.
Los dos estamos de acuerdo en que las tasas del impuesto a la renta y de otros gravámenes para los más ricos podrían volver a los índices de la era Clinton. Ese nivel de impuestos ayudó a financiar tanto la reducción del déficit como la inversión pública que contribuyó a la expansión económica más larga de nuestra historia.
Además de restablecer un régimen fiscal saludable, podríamos mejorar nuestra tasa de ahorro personal y ampliar el seguro de jubilación estipulando algún tipo de cuenta individualizada separada de la Seguridad Social, que se financiase a través de una política de ingresos adecuada. También es necesario trabajar con otros países para alcanzar un equilibrio en los tipos de cambio, como parte de la corrección de nuestros desequilibrios de cuenta corriente. Pero la idea de que no podemos tener responsabilidad fiscal mientras encaramos inversiones públicas es un mito.


Capital versus Trabajo

También en esto, pese a toda su presunta fricción, nuestros mercados laborales y de capitales, flexibles y dinámicos, se han combinado para generar impresionantes avances de productividad en los últimos años. El problema es que los beneficios de este aumento de productividad no alcanzaron a las familias de los trabajadores. Aunque la productividad subió alrededor de un 20% entre 2000 y 2007, el ingreso real de los hogares de clase media en edad de trabajar cayó U$S 2000, una baja del 3%.
Otro factor desencadenante de esta situación es que el poder de negociación de muchos trabajadores se vio fuertemente afectado. En esto, la desindicalización jugó un papel clave. Una verdadera economía de mercado debe tener mercados laborales verdaderos, en los que empresarios y trabajadores negocien como pares. Hace muchos años, el economista John Kenneth Galbraith sostuvo que la negociación colectiva era necesaria para que los trabajadores tuvieran la fuerza compensadora necesaria para negociar una participación justa en el crecimiento que ayudaban a producir. Para restablecer esa fuerza, los trabajadores deberían poder elegir afiliarse a un sindicato o no.
Los mercados laborales tensos, como los que tuvimos en los 90, son otra fuente de poder de negociación, porque permiten reequilibrar las demandas del trabajo y el capital sobre su parte del crecimiento. Una política pública razonable, como la inversión pública en educación, salud, energía, infraestructura e investigación básica, financiada mediante una tributación progresiva, también puede llevar a un fuerte crecimiento y a una gran confianza empresarial para hacer inversiones y contratar personal.
Libre mercado versus regulación y protección. Ambos estamos plenamente convencidos de que hay lecciones importantes que aprender de los desbarajustes en nuestro sistema financiero y de que se necesitan reformas significativas. El objetivo debería ser, por un lado, optimizar el equilibrio entre una mayor protección al consumidor y una reducción del riesgo sistémico, y, por el otro, preservar los beneficios de un sistema de mercado.
Sabemos, asimismo, que Wall Street y Main Street (las altas finanzas y la economía real) están íntimamente conectadas. Las consecuencias de la crisis del mercado financiero son profundas para los estadounidenses en términos de pérdidas de puestos de trabajo, menores ingresos y merma del ahorro jubilatorio. Las medidas para reformar y fortalecer el sistema financiero deberían evaluarse con este parámetro: ¿A fin de cuentas, se traducen en una mejora del empleo, los ingresos y los activos de los trabajadores de los Estados Unidos?  

Comercio: Liberalizar o no liberalizar

Con respecto al comercio, la opción no es liberalización del comercio versus proteccionismo. Por el contrario, cuando el comercio se expande, debemos reconocer que proteccionismo no equivale a protección de los trabajadores.
Es necesario preparar mejor a nuestra gente para competir en forma efectiva y ayudar a los damnificados por el comercio, no sólo a los trabajadores desplazados, sino a los que ven que sus ingresos se reducen por la competencia mundial. Esto significa invertir una parte mayor de los beneficios del comercio en contrarrestar estas pérdidas, a través de redes de contención más seguras, que incluyan salud universal y cobertura jubilatoria.
Más allá de esto, si bien compartimos el compromiso de ayudar a los trabajadores a hacer frente a nuestros nuevos desafíos internacionales, uno de nosotros (Bernstein) defiende que haya en los acuerdos comerciales cláusulas para proteger a los trabajadores, tanto en Estados Unidos como en el exterior. El otro (Rubin) es muy escéptico en cuanto a la posible eficacia de esas cláusulas para nuestros trabajadores.
La política pública en todas estas áreas- y en muchas más- resultó terriblemente deficiente en los últimos años. Provocó un gran aumento de la deuda federal, una inadecuada protección regulatoria contra el riesgo sistémico y una desinversión en nuestra gente e infraestructura. Las políticas tributarias regresivas incrementaron las inequidades impulsadas por el mercado, que se podrían haber contrarrestado con impuestos progresivos.
Falsas opciones, enraizadas en ideologías, nos han impedido abordar todas estas cuestiones de modo eficaz. El próximo presidente tiene que hacer todo lo posible para no quedar atrapado en estas batallas extremas. En esta coyuntura crítica, enfrentamos tanto el mayor cambio económico desde la Gran Depresión como el desafío de largo plazo de competir con éxito en la economía global. Nuestra única opción es dejar atrás estas falsas dicotomías y avanzar hacia un pragmatismo equilibrado cuyas metas sean una prosperidad generalizada y una mayor seguridad económica.

Artículo tomado de www.cfr.org

Autores: - Robert Rubin- Ex Secretario del Tesoro. Director del Citigroup
               - Jared Bernstein- Economic Policy Institute

Traducción artículo del "Council of foreign relations"


Un arco cada vez más amplio de economistas cree que el próximo gobierno estadounidense deberá gastar en estímulos fiscales, más allá del déficit de largo plazo, ya que es el modo más seguro de reactivar.  Robert Rubin (Ex Secretario del Tesoro de William Jefferson Clinton) y su grupo de asesores del Presidente electo Obama consideran que inversiones que mejoren el nivel de vida de nuevas generaciones, como salud y jubilación, son aliadas de la solvencia futura.


Un plan económico para Obama 

En momentos en que economistas y asesores financieros intentan dilucidar dónde estamos, cómo llegamos aquí y a dónde debemos ir en el corto y en el largo plazo, nos rodean dicotomías polarizadotas: descontrol fiscal versus estrictez fiscal; capital versus trabajo; libre comercio versus proteccionismo.
El próximo Presidente, dicen, tendrá que elegir entre estas antinomias. Pero ¿son reales? Nuestra opinión- y venimos de perspectivas analíticas muy distintas- es que en muchos aspectos importas son falsas y en son más una distracción que un mapa.


Rectitud fiscal versus inversión pública y estímulo

Parafraseándola un poco, la Biblia ya lo dijo hace mucho: hay un tiempo de gastar y un tiempo de ahorrar; un tiempo de construir déficits y un tiempo de deshacerlos. Aunque uno de nosotros (Rubin) suele ser citado como un defensor de la disciplina fiscal, ambos coincidimos en que hay momentos para la disciplina fiscal y momentos para la largueza fiscal. Frente a la actual crisis financiera, ambos pensamos que para el corto plazo, nuestra economía necesita un fuerte estímulo fiscal que genere una demanda económica sustancial.
También compartimos la opinión de que el estímulo fiscal debe acompañarse de un compromiso de restablecer condiciones fiscales razonables a través de un programa de varios años que tenga espacio para inversiones públicas fundamentales, una vez que la economía reencuentre su rumbo.
Uno de nosotros (Rubin) considera que los déficits fiscales de largo plazo- combinados con bajo ahorro nacional, grandes déficits de cuenta corriente y carteras extranjeras recargadas de activos denominados en dólares- constituyen una seria amenaza para las tasas de interés de largo plazo y para nuestra moneda, y, por ende, para nuestro futuro económico. El otro (Bernstein) considera que estas relaciones económicas son mucho más débiles.
Al mismo tiempo, ambos coincidimos en que nuestro futuro económico también requiere inversión pública en áreas fundamentales, como la educación, la salud, la energía, la capacitación laboral y otras. Para nosotros, el próximo presidente deberá actuar en distintos campos, con régimen fiscal más adeudado y con inversión pública significativa.
Primero, con el programa de U$S 700.000 millones de apoyo al sistema financiero, el gobierno comprará activos, tanto en la forma de inyecciones de capital como de compra de deuda de bancos. Y el costo real para el gobierno no es el valor nominal de esas adquisiciones, sino el presupuesto que estiman las autoridades del subsidio incluido en el precio de esas compras dados los riesgos en juego. Esa cantidad será una fracción relativamente limitada del total pagado.
Segundo, cierta inversión pública nos puede ayudar a cumplir con nuestros desafíos fiscales. Sobre todo, el factor de mayor peso en nuestras proyecciones de desequilibrios fiscales con los programas de salud Medicare y Medicaid, lo cual subraya la importancia de una reforma del sistema de salud que a la vez extienda la cobertura a más estadounidenses y baje costos.
Una cuestión importante es cuáles deberían ser nuestras metas fiscales en términos de déficits y de la relación deuda nacional/PBI. En tiempos como estos, déficits presupuestarios superiores a lo normal aumentarían la deuda nacional. En tiempos de más estabilidad, un déficit presupuestario equivalente al 2% aproximadamente del PBI mantendría constante la relación deuda/PBI, una meta de política fiscal genuina. En tiempos de bonanza, un déficit menor disminuiría la relación de la tasa de endeudamiento, y eso sería lo deseable.
Los dos estamos de acuerdo en que las tasas del impuesto a la renta y de otros gravámenes para los más ricos podrían volver a los índices de la era Clinton. Ese nivel de impuestos ayudó a financiar tanto la reducción del déficit como la inversión pública que contribuyó a la expansión económica más larga de nuestra historia.
Además de restablecer un régimen fiscal saludable, podríamos mejorar nuestra tasa de ahorro personal y ampliar el seguro de jubilación estipulando algún tipo de cuenta individualizada separada de la Seguridad Social, que se financiase a través de una política de ingresos adecuada. También es necesario trabajar con otros países para alcanzar un equilibrio en los tipos de cambio, como parte de la corrección de nuestros desequilibrios de cuenta corriente. Pero la idea de que no podemos tener responsabilidad fiscal mientras encaramos inversiones públicas es un mito.


Capital versus Trabajo

También en esto, pese a toda su presunta fricción, nuestros mercados laborales y de capitales, flexibles y dinámicos, se han combinado para generar impresionantes avances de productividad en los últimos años. El problema es que los beneficios de este aumento de productividad no alcanzaron a las familias de los trabajadores. Aunque la productividad subió alrededor de un 20% entre 2000 y 2007, el ingreso real de los hogares de clase media en edad de trabajar cayó U$S 2000, una baja del 3%.
Otro factor desencadenante de esta situación es que el poder de negociación de muchos trabajadores se vio fuertemente afectado. En esto, la desindicalización jugó un papel clave. Una verdadera economía de mercado debe tener mercados laborales verdaderos, en los que empresarios y trabajadores negocien como pares. Hace muchos años, el economista John Kenneth Galbraith sostuvo que la negociación colectiva era necesaria para que los trabajadores tuvieran la fuerza compensadora necesaria para negociar una participación justa en el crecimiento que ayudaban a producir. Para restablecer esa fuerza, los trabajadores deberían poder elegir afiliarse a un sindicato o no.
Los mercados laborales tensos, como los que tuvimos en los 90, son otra fuente de poder de negociación, porque permiten reequilibrar las demandas del trabajo y el capital sobre su parte del crecimiento. Una política pública razonable, como la inversión pública en educación, salud, energía, infraestructura e investigación básica, financiada mediante una tributación progresiva, también puede llevar a un fuerte crecimiento y a una gran confianza empresarial para hacer inversiones y contratar personal.
Libre mercado versus regulación y protección. Ambos estamos plenamente convencidos de que hay lecciones importantes que aprender de los desbarajustes en nuestro sistema financiero y de que se necesitan reformas significativas. El objetivo debería ser, por un lado, optimizar el equilibrio entre una mayor protección al consumidor y una reducción del riesgo sistémico, y, por el otro, preservar los beneficios de un sistema de mercado.
Sabemos, asimismo, que Wall Street y Main Street (las altas finanzas y la economía real) están íntimamente conectadas. Las consecuencias de la crisis del mercado financiero son profundas para los estadounidenses en términos de pérdidas de puestos de trabajo, menores ingresos y merma del ahorro jubilatorio. Las medidas para reformar y fortalecer el sistema financiero deberían evaluarse con este parámetro: ¿A fin de cuentas, se traducen en una mejora del empleo, los ingresos y los activos de los trabajadores de los Estados Unidos?  

Comercio: Liberalizar o no liberalizar

Con respecto al comercio, la opción no es liberalización del comercio versus proteccionismo. Por el contrario, cuando el comercio se expande, debemos reconocer que proteccionismo no equivale a protección de los trabajadores.
Es necesario preparar mejor a nuestra gente para competir en forma efectiva y ayudar a los damnificados por el comercio, no sólo a los trabajadores desplazados, sino a los que ven que sus ingresos se reducen por la competencia mundial. Esto significa invertir una parte mayor de los beneficios del comercio en contrarrestar estas pérdidas, a través de redes de contención más seguras, que incluyan salud universal y cobertura jubilatoria.
Más allá de esto, si bien compartimos el compromiso de ayudar a los trabajadores a hacer frente a nuestros nuevos desafíos internacionales, uno de nosotros (Bernstein) defiende que haya en los acuerdos comerciales cláusulas para proteger a los trabajadores, tanto en Estados Unidos como en el exterior. El otro (Rubin) es muy escéptico en cuanto a la posible eficacia de esas cláusulas para nuestros trabajadores.
La política pública en todas estas áreas- y en muchas más- resultó terriblemente deficiente en los últimos años. Provocó un gran aumento de la deuda federal, una inadecuada protección regulatoria contra el riesgo sistémico y una desinversión en nuestra gente e infraestructura. Las políticas tributarias regresivas incrementaron las inequidades impulsadas por el mercado, que se podrían haber contrarrestado con impuestos progresivos.
Falsas opciones, enraizadas en ideologías, nos han impedido abordar todas estas cuestiones de modo eficaz. El próximo presidente tiene que hacer todo lo posible para no quedar atrapado en estas batallas extremas. En esta coyuntura crítica, enfrentamos tanto el mayor cambio económico desde la Gran Depresión como el desafío de largo plazo de competir con éxito en la economía global. Nuestra única opción es dejar atrás estas falsas dicotomías y avanzar hacia un pragmatismo equilibrado cuyas metas sean una prosperidad generalizada y una mayor seguridad económica.

Artículo tomado de www.cfr.org

Autores: - Robert Rubin- Ex Secretario del Tesoro. Director del Citigroup
               - Jared Bernstein- Economic Policy Institute

Obama en India

Obama en India

Compañeros de baile y canto


Los verdaderos amigos son siempre bienvenidos, aunque no tengan realmente nada importante de qué hablar. Tan buena es la relación India-Estados Unidos actualmente que Barack Obama ha sido cálidamente bienvenido a pesar de que fue sin mucho para decir.

La primera parte de su recorrido por cuatro países de Asia, en India, puede llegar a convertirse en un gran éxito (al menos comparado con la parte indonesia del viaje, que puede llegar a arruinarse por la erupción de un problemático volcán). Pero los dos primeros días dieron muy poco para que alguien pudiera entusiasmarse. Un par de negocios para compañías estadounidenses fueron cerrados dentro de un paquete por valor de 15 billones de dólares, lo que fue anunciado en un discurso en Bombay- lo cual supuestamente creará unos 50.000 empleos en Estados Unidos. Es poco probable que los votantes enojados en Estados Unidos presten mucha atención a esto.

La visita por parte de Obama y la primera dama al hotel Taj Mahal en Bombay-escenario de un terrible ataque terrorista hace dos años- fue conmovedora, pero dado que el intercambio de inteligencia entre Estados Unidos e India ya es bastante bueno, no había mucha necesidad de resaltar la necesidad de mejorar las cosas en ese aspecto.

En un discurso elocuente dirigido a ambas cámaras del Parlamento, en Delhi, Obama celebró el hecho de dar la bienvenida a India, “en los próximos años”, como miembro permanente de un reformado Consejo de Seguridad. Esto es ciertamente una señal de los profundos lazos entre las dos naciones, pero es muy improbable, sin embargo, que lleve a ningún cambio concreto en el futuro cercano. Cabe notar que Obama no dijo explícitamente que Estados Unidos intentaría que India consiga su asiento permanente en el Consejo, ni tampoco hay muchos indicios de que Estados Unidos desee que la ONU lleve a cabo sus reformas.

Inevitablemente, los indios esperaban que Obama fuese lo más duro posible con Pakistán. Todo esto para no ser menos que el primer ministro británico, David Cameron, quien, en un reciente viaje en Julio, había dicho crudamente que Pakistán exportaba el terrorismo fuera de sus fronteras. Confirmando lo dicho, el ex presidente pakistaní Pervez Musharraf dijo en Londres el mes pasado que sabía que se permitía a grupos militantes cruzar la frontera de Pakistán en un esfuerzo para traer a India a la mesa de negociaciones respecto a la cuestión de Cachemira. Obama habló principalmente de estimular el diálogo entre los conflictivos vecinos, pero fue muy explícito al decir que “continuaría insistiéndole a los dirigentes pakistaníes que los responsables del atentado de Bombay fueran llevados a la justicia”.

Más allá de eso, solo quedaron algunas ocasiones de tomar fotos y las habilidades de baile de Michelle Obama, quien bailó junto a los alumnos de una escuela en un número Bollywood el día sabado y al compás de una canción Konkani el domingo. El Presidente se unió al baile, con un poco menos de gracia que su esposa. Parece sentirse más a gusto discutiendo la política económica con el cerebral Primer Ministro Indio, Manmohan Singh.

India y Estados Unidos ciertamente tienen la posibilidad de convertirse en muy buenos amigos. Existen muchas similitudes: los dos tienen un gran territorio y una gran población, un sistema federal de gobierno, cariño por la democracia, una sociedad profundamente religiosa, una clase media que disfruta del gran consumo material, una historia de liberación de la dominación británica, entre muchas otras. Lo que es más importante, ambos países ven con malos ojos el constante crecimiento económico, militar y diplomático de China, tanto en Asia como en el resto del mundo, y Estados Unidos e India se miran uno respecto al otro como una especie de contrapeso.

Por lo tanto, mucho más importante que el valor económico de los contratos militares anunciados durante el viaje de Obama, lo que realmente tiene significación es una mayor cooperación en materia de defensa. En la actualidad, Estados Unidos conduce junto a India más ejercicios militares que con cualquier otro país, notablemente en el Océano Índico. Ahora las compañías estadounidenses quieren invertir unos 45 billones de dólares que se espera que India utilice en los próximos años para reequipar a sus fuerzas armadas.

El comercio entre Estados Unidos e India todavía no es muy grande- podría llegar a los 50 billones de dólares este año, todavía algo menos que el valor del comercio de ambos países con China, por ejemplo- pero tiene el potencial de ser mucho mayor. Obama, como se esperaba que hiciera, anunció una disminución de los controles de exportación en los productos de alta tecnología hacia India, lo que ayudará en las industrias de defensa y aeroespacial, pero lo cual no transformará la relación comercial cualitativamente. Más importante será resolver el conflicto acerca de la responsabilidad de los inversores extranjeros que se involucren en el programa nuclear civil de India. Eso, lamentablemente, no parece estar entre los temas a resolver.

Article link: http://www.economist.com/blogs/asiaview/2010/11/obama_india

La respuesta de Barack Obama

La respuesta de Barack Obama

Ese mal oído

Un presidente impenitente

Ahora es oficial: Barack Obama no es muy bueno en arrepentirse. La forma usual luego de que tu partido ha tenido una importante derrota electoral es aparecer en televisión un poco pálido y castigado, prometiendo tener en cuenta el mensaje de los electores y reformar tu plan de gobierno. Eso es lo que hizo Bill Clinton con gran teatralidad luego de sufrir él mismo una derrota similar en las elecciones de medio término en 1994. La reacción del Señor Obama el día después de las elecciones en la conferencia de prensa en la Casa Blanca fue una reacción de sombría obstinación, y en la cual disculpó a los electores por su natural impaciencia respecto al ritmo de la recuperación económica.

Es cierto, el Presidente admitió que había recibido un duro golpe en las urnas y que “algunas noches de elección son más divertidas que otras”. Aceptó que la última responsabilidad por el descontento de los electores residía en él. Dijo estar preparado para colaborar con el liderazgo republicano en la Casa de Representantes, ofreciendo “compartir y unir” ideas y, cuando fuera necesario, estar en desacuerdo pero sin ser desagradable. “Tengo que hacer un mejor trabajo, tal como todos en Washington deben hacerlo”, dijo. Pero los arduos esfuerzos de los cuerpos de prensa de la Casa Blanca para que el Presidente dijera que sus decisiones políticas de los dos últimos años sobre la reforma del sistema de salud, el paquete de estímulo para la economía o cualquier otra cosa pueden haber estado erradas, quedaron en la nada.

En cuanto a compartir y unir ideas, el Presidente dijo que los dos partidos deberían ser capaces de trabajar juntos sobre temas como energía y educación, insinuó flexibilizar los recortes presupuestarios, que están por expirar, de la era Bush y reconoció que podría llegar a retocar algunos puntos de la reforma de salud. Pero también advirtió sobre pasar los próximos dos años repitiendo las mismas batallas de los últimos dos años. Quizá por un toque de piedad, Obama debía dejar Washington para partir en un viaje de 10 días por Asia. No será Washington un lugar tranquilo para trabajar cuando él regrese.

Article link: http://www.economist.com/node/17421493

Las aventuras de Irán en América Latina

Las aventuras de Irán en América Latina

A medida que Estados Unidos continúa aislando a Irán a causa de su programa nuclear, el régimen islámico está llevando a cabo un contraataque por medio de su política exterior con profundas consecuencias estratégicas. El teatro estratégico militar entre Estados Unidos e Irán se ha expandido mucho más allá de Medio Oriente.

Bajo inmensa presión a corto plazo tanto de afuera como de adentro, el liderazgo iraní ha decidido perseguir una gran estrategia en los rincones más inesperados del planeta. Desde el África subsahariana hasta América Latina, Irán está vendiendo armas, ofreciendo ayuda e inversiones y demás, estableciendo un nuevo patrón en las relaciones Sur-Sur mientras lucha con lo que el presidente Mahmoud Ahmadinejad ha denominado "arrogancia occidental".

El logro más importante de Irán en América Latina son sus fuertes lazos con la Venezuela rica en petróleo y su floreciente amistad con la potencia emergente de Brasil. Esta apuesta de una mayor influencia en el patio trasero de Estados Unidos todavía no ha llevado a una confrontación directa. Pero con un acuerdo nuclear todavía irresuelto, la "conexión latina" de Irán bien puede significar un desafío poco bienvenido por la administración Obama.

La ofensiva “encantadora” de Irán


Encerrado por vecinos poco amigables, si no hostiles- la mayoría de ellos aliados de Estados Unidos- Irán se ha apoyado en una sutil diplomacia en su búsqueda de supervivencia nacional, aceptación regional y reconocimiento. Desde la Revolución Islámica en 1979, Irán se ha centrado en desarrollar lazos con dos potencias con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU: China y Rusia. En la situación posterior a la guerra de Irak- Irán, el creciente pragmatismo en política exterior de Irán, alentó a que sus líderes forjaran lazos más profundos con naciones en desarrollo como así también con los lucrativos mercados de Europa. Durante este período, Irán fortaleció sus lazos con gigantes asiáticos como India, Corea del Sur y Japón. A finales de los ’90, los reformistas iraníes ampliaron el círculo diplomático para incluir a Turquía y Venezuela.

Luego del 11 de Septiembre, Irán intensificó su experimentación en política exterior. Aunque cada vez más aislado de Occidente, Irán ha ganado significativas posiciones en sus relaciones cara a cara con los países en desarrollo. En su propio patio trasero, Irán ha fortalecido su posición en el Golfo Pérsico a través de una diplomacia agresiva con el Consejo de Cooperación del Golfo (GCC, por sus siglas en inglés). Actualmente goza de fuertes lazos con Qatar y relaciones estables con Bahrein y Omán.

Irán también ha estado a la cabeza de los pronunciamientos retóricos, iniciativas y grandes acuerdos adoptados por el Movimiento de Países No alineados (NAM, por sus siglas en inglés) que abarca a la mayoría de la población mundial. En 2008, Irán fue anfitrión del 15 encuentro de ministros de relaciones exteriores del NAM, que incluyó a 118 países, 15 observadores y ocho organizaciones regionales e internacionales que acudieron al mega evento. La reunión concluyó con un pedido de apoyo para el programa nuclear de Irán. Irán será nuevamente anfitrión de la reunión del NAM en 2012. En África, Irán ha desarrollado fuertes lazos con Nigeria, Sudáfrica, Senegal y Kenya. A cambio de apoyo diplomático por parte de naciones africanas claves, especialmente en la Asamblea General de Naciones Unidas, Irán ha ofrecido importantes paquetes de ayuda, inversiones y transferencia de tecnología. Por ejemplo, Irán se ha convertido en uno de los principales importadores de té de Kenya, y un inversor importante en los sectores de infraestructura y energía de aquel país. Aparte de ofrecer ayuda humanitaria al menos 93 veces, Irán ha ayudado a mecanizar el sector agrícola de Zimbabwe.

Siguiendo los pasos de China y Rusia, Irán está cortejando agresivamente a los gobiernos de izquierda de América Latina, desafiando a Estados Unidos en su propio patio trasero. Uno de los frutos de la labor diplomática de Irán en América Latina fue el voto de Brasil y Venezuela en la junta de gobernadores de 35 miembros de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés). A fines de Noviembre de 2009, cuando el programa secreto de enriquecimiento iraní fue revelado, Brasil se abstuvo y Venezuela votó en contra de una resolución que pedía que Irán detuviera su enriquecimiento de uranio y congelara la construcción de su instalación nuclear cerca de Qom. En términos económicos, Venezuela es el mayor mercado de Irán en América Latina y Brasil es el mayor exportador del continente que tiene Irán.


La alianza Irán-Venezuela

La relación de Irán con Venezuela es similar a la que tiene con Siria en el medio oriente: una alianza estratégica reforzada por coincidencias ideológicas fundamentales y una floreciente interdependencia económica. Esta cooperación mutua penetra cada aspecto de la sociedad y el estado. Irán no sólo es un aliado político de Venezuela en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), sino que también se está convirtiendo en un importante inversor en la economía de aquel país y se está integrando cada vez más en el sector financiero y bancario.

Irán y Venezuela están lanzando iniciativas conjuntas en sectores tales como energía, agricultura, manufacturas, vivienda, e infraestructura. En 2007, los dos países anunciaron que estaban concluyendo un fondo conjunto de 2 billones de dólares para sus numerosos proyectos, incluyendo aquellos en Nicaragua, Bolivia y otros países amigos. Siendo ya un inversor importante en el proyecto conjunto del campo de petróleo de Ayacucho, por un valor de 4 billones de dólares, Irán aceptó en 2008 invertir 760 millones de dólares adicionales en el sector energético venezolano. En 2009, Venezuela, por su parte, accedió a invertir 760 millones en el campo de gas de Pars sur en Irán. A fines de Octubre de 2010, cuando las sanciones contra Irán comenzaron a hacer efecto sobre la economía de este país, Venezuela ofreció un paquete de inversión de 800 millones de dólares en el sector de gas del campo de Pars.

Debido a sus propias reservas domésticas limitadas disponibles para su programa nuclear, Irán ha ayudado activamente a Venezuela en la extracción de uranio. La fundación Carnegie estima que Venezuela dispone de 50000 toneladas de uranio sin extraer. Los lazos culturales y educativos también están mejorando con el establecimiento por parte de ambos países de un programa académico conjunto sobre el socialismo, la remoción de restricciones de visado, y el inicio de vuelos directos entre Caracas y Teherán.  Los hombres de negocios iraníes están yendo masivamente a Caracas, construyendo fábricas y estableciendo proyectos conjuntos.

El mismo sistema financiero de Irán aún no se ha desarrollado completamente- gracias a décadas de políticas económicas dirigidas por el estado y varias resoluciones de Naciones Unidas en contra del programa nuclear de Irán. Venezuela brinda una oportunidad perfecta para que Irán se embarque en numerosas transacciones financieras internacionales más allá de las restricciones impuestas por Washington y sus aliados. Los bancos iraníes ya están abriendo subsidiarias en Venezuela, tales como el Banco de Desarrollo Internacional en Caracas, una subsidiaria independiente del Banco de desarrollo de las exportaciones de Irán.

Mientras Venezuela fortalece la posición de Irán en la OPEP dominada por Arabia Saudita y en la Agencia Internacional de Energía Atómica dominada por Occidente, Irán ayuda a Venezuela a promover su agenda socialista en una región que es todavía escéptica del estilo antiestadounidense de Hugo Chávez. Globalmente, los dos países refuerzan la agenda estadounidense del otro.



La alianza Irán-Brasil


Los encuentros regulares de Chávez con Ahmadinejad se han vuelto una escena familiar en los medios internacionales. Pero la casi confabulación del mes de Noviembre entre el presidente Ahmadinejad y el presidente Lula Da Silva conmovió al mundo y sacudió a los políticos en Washington. El mensaje era claro: Las maniobras estratégicas de Irán en la región han entrado en una nueva fase de aumentar las relaciones sur-sur en vistas de la decadencia occidental.

La relación entre Brasil e Irán no es una alianza, dado que el grado y la extensión de la cooperación entre los dos países no es estratégicamente lo suficientemente profunda ni políticamente estrecha como lo es en una alianza. Pero el valor estratégico que tiene para ambos países es innegablemente grande. Mientras Irán busca relaciones con países influyentes que son favorables a su política nuclear y tienen voto en el Consejo de Seguridad de la ONU, Brasil está intentando jugar "la carta de Irán" para catapultarse a lo más alto de la jerarquía internacional. Para Brasil, el desarrollo de una relación especial con Irán aumentaría su participación en la cuestión de seguridad muy importante que ocupa las mentes de los estrategas más importantes del mundo. Esto gradualmente más fuerte el argumento de Brasil de una membresía permanente en el Consejo de Seguridad y mejoraría sus credenciales internacionales como una nueva, responsable y gran potencia capaz de resolver cuestiones internacionales pertinentes.

En Mayo de 2010, Brasil se unió a Turquía para lograr un acuerdo nuclear con Irán, la Declaración de Teherán, que pidió al régimen islámico que transfiera una parte de su material nuclear para que sea enriquecido en el exterior. Aunque Estados Unidos y sus aliados se mantuvieron al margen de este acuerdo, la declaración posicionó a Brasil en el centro de la disputa nuclear entre Irán y Occidente. Al oponerse a las sanciones contra Irán, y mediante su llamado para una resolución diplomática del conflicto, Brasil se ha convertido en un improbable garante de los derechos soberanos de Irán. Irán no podría pedir más. Irán eligió a Brasil y Turquía como sus mediadores principales en las próximas negociaciones nucleares que tendrán lugar este mes, probablemente en Turquía.

Brasil también está interesado en invertir en los vastos recursos naturales de Irán. En 2003, la compañía brasileña Petrobras obtuvo los derechos para explorar las amplias reservas iraníes fuera de la costa en el Golfo Pérsico. Al año siguiente, Petrobras firmó un acuerdo aun mayor con Irán para explorar en el Mar Caspio. Bastante pobre por décadas, el comercio entre los dos países ha aumentado recientemente- aunque gran parte de ese comercio ha sido en una relación comercial triangular con los Emiratos Árabes Unidos. Luego de una importante visita del Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil a Teherán en 2007, Irán anunció que incrementaría el comercio bilateral tanto como 10 billones de dólares. Actualmente, el comercio bilateral se encuentra en 1.3 billones.  



¿Cuestionando la doctrina Monroe?


La supremacía de Estados Unidos en el hemisferio occidental está lejos de haber terminado. Pero no está claro si Estados Unidos está contemplando alguna medida concreta de política exterior para contrarrestar las incursiones estratégicas chinas, rusas e incluso iraníes dentro de su propio patio trasero. Por otro lado, un nuevo estilo político se ha extendido por el continente americano. Contemplando el cambio en el orden económico global hacia una mayor multipolaridad, muchos países americanos están comenzando a diversificar su comercio y sus relaciones políticas más allá del continente. El sostenido crecimiento económico y la gradual y relativa decadencia de Estados Unidos, está inyectando una nueva sensación de confianza en los corazones de muchos líderes de izquierda en la región para explorar lazos con países de Asia, África y Europa. El ascenso de economías en los países ricos en petróleo en Medio Oriente y en Asia del este marca el comienzo de nuevas oportunidades para grandes países exportadores, gigantes de la agricultura y países ricos en recursos naturales como Brasil.

A pesar del gradual cambio de poder de Occidente a Oriente, ni Brasil ni Venezuela están alterando fundamentalmente sus orientaciones en política exterior. Chávez se encuentra bajo una inmensa presión para mejorar las condiciones económicas locales. Irán, por sí mismo, no puede proveerle a Venezuela todo lo que esta necesita. Brasil, mientras tanto, no pondría en peligro sus importantes lazos económicos con Estados Unidos y sus aliados. Sin embargo, el país más grande de América Latina se ha convertido en un actor fundamental en la creación de una solución diplomática sensata al explosivo conflicto en Medio Oriente, aunque resta por ver si la nueva presidente de Brasil Dilma Rousseff será tan proactiva como su predecesor en tratar de obtener un rol de Brasil en la resolución del callejón sin salida nuclear entre Occidente e Irán.

A fin de cuentas, Estados Unidos tiene suficiente influencia como para atenuar la creciente relación entre las potencias latinoamericanas e Irán. Pero también Estados Unidos está invirtiendo un considerable capital político en convencer a sus principales aliados europeos de aislar a Irán. Este esfuerzo diplomático tiene la consecuencia no deseada de forzar a Irán a buscar aliados en otra parte. Finalmente, entonces, Estados Unidos es en parte responsable porque Irán se aparezca en su patio trasero y desafíe la doctrina Monroe.

Article link: http://www.fpif.org/articles/irans_adventures_in_latin_america

King juega a ser Dios

King juega a ser Dios

Cuando los banqueros centrales hablan de establecer tasas de interés, son famosos por su oscuridad. Pero no tanto cuando se trata de discutir sobre los bancos. En un discurso del 25 de Octubre en la reunión Buttonwood de The Economist atacó violentamente la actuación de los bancos antes de la crisis y criticó las nuevas propuestas Basel 3 por considerarlas muy laxas. Luego dijo lo que realmente pensaba, sosteniendo que " de todas las formas posibles de organizar al sistema bancario, la peor es la que tenemos en el presente". Las posibles soluciones incluyeron no sólo disolver a los bancos, sino también “eliminar la banca de reserva fraccional” – esto es la práctica centenaria de los bancos tomando depósitos a corto plazo y prestando la mayor parte de ellos en créditos a mayor plazo y con mayor riesgo. Habiendo dejado a las finanzas manejarse con sus propios dispositivos por una década el Banco de Inglaterra ahora parece querer rediseñarlos.

Lo cierto es que esto es mucho más divertido que modificar las tasas de interés 25 puntos básicos de vez en cuando. Pero dado que el Banco pronto asumirá la responsabilidad de regular a los prestamistas de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA, por sus siglas en inglés) es probable que la postura inflexible del señor King se vuelva profundamente controversial. Dentro del propio banco, parece haber una falta de unanimidad. El señor King, junto con Andy Haldane, el autor de varios trabajos imaginativos sobre finanzas, se inclina hacia el radicalismo. Se cree que Paul Tucker, un vicegobernador del banco quien estuvo involucrado en el diseño de las reglas Basel 3, es más pragmático, como así también Adair Turner, el Presidente de la Autoridad de Servicios Financieros, quien recientemente ha señalado que las nuevas reglas han dejado un buen balance.

El gobierno del Reino Unido ha sido bastante claro en el hecho de que no desea que los mayores bancos del país quiebren- incluso si esa es la recomendación de un comité de notables a quienes ha pedido revisar las reformas bancarias. Y fuera del Reino Unido ningún regulador importante está de acuerdo con el señor King. Esto incluye a las autoridades suizas, quienes también enfrentan el problema de tener bancos gigantes en una economía de tamaño mediano, las cuales recientemente rechazaron la reforma estructural de Credit Suisse y UBS a favor de una capa mayor de un supuesto “capital contingente” encima del nuevo régimen Basel 3.

Ese compromiso-que requiere que los bancos británicos asuman una cantidad mayor de deuda convertible- es a la vez sensato y el resultado que más probablemente se obtenga en este ataque existencial de Gran Bretaña acerca de sus bancos. Pero el señor King parece haberse acorralado a sí mismo. Si el comité de notables, cuyo criterio él mismo ha apoyado, llegase a recomendar una disolución de los bancos y el gobierno rechazara sus conclusiones, ¿podría King continuar como el regulador de los bancos?

Para los bancos, existe una amenazadora sensación de terror. El discurso del señor King estuvo repleto de referencias académicas pero, argumentan los banqueros, King ha mostrado poco conocimiento o interés acerca de lo que tengan que decir los bancos. Sólo uno de los bancos grandes de Gran Bretaña, HBOS, tuvo pérdidas que habrían sobrepasado los nuevos standards de capital Basel. En su discurso el señor King pareció rechazar este argumento inmediatamente, sosteniendo que las pérdidas reales son menos relevantes que las pérdidas eventuales que los bancos habrían sufrido de no haber intervenido el estado en las finanzas. El señor King menosprecia que exista una dependencia en los préstamos a corto plazo, pero no reconoce que dos de los grandes bancos británicos, Barclays y el rescatado Banco Real de Escocia, han cortado substancialmente su dependencia en préstamos a corto plazo y han acumulado reservas en efectivo, mientras que HSBC y Standard Chartered han tenido por mucho tiempo un exceso de depósitos sobre préstamos. Respecto a si importaría que alguno de estos bancos llevasen sus oficinas centrales a otros países o que sus partes constituyentes fueran compradas por empresas extranjeras, el banco no ha expresado opinión.

Todo lo cual puede ser descartado como la queja auto interesada de los desacreditados gatos gordos de Gran Bretaña. Pero incluso algunos financistas extranjeros con poco interés en Gran Bretaña o la City de Londres están observando asombrados, dado que ahora parece que el gobernador del Banco de Inglaterra no parece querer que ninguno de los bancos que él tiene a cargo regular, exista. La cúpula del Banco Central, dice el jefe de uno de los prestamistas más grandes del mundo, están “comportándose como chicos de clase media ( o lo que los estadounidenses llaman trabajadores de cuello blanco) que no pueden apreciar la totalidad de la situación. Mervyn King, agrega el banquero, tuvo una crisis difícil y ahora no tiene "ni idea" de lo que está haciendo. Para algunos, esta clase de ataques es evidencia de que el señor King y sus colegas finalmente están atacando al lobby de los bancos. Para otros es un juicio inestable sobre la institución ahora encargada de regular el centro de finanzas internacionales más grande del mundo.

Article link: http://www.economist.com/node/17363435?story_id=17363435&CFID=154317917&CFTOKEN=30204541

Desorden de personalidad fronterizo

Desorden de personalidad fronterizo

El desorden de personalidad fronterizo es una grave enfermedad mental caracterizada por una profunda inestabilidad en los estados de ánimo, relaciones interpersonales, auto-imagen y en el comportamiento. Esta inestabilidad frecuentemente afecta la vida familiar y laboral, los planes a largo plazo y la percepción individual de la propia identidad. Originalmente concebidos de estar al borde de la psicosis, las personas con esta enfermedad sufren un desorden en la regulación de sus emociones. Mientras que es menos conocida que la esquizofrenia o que el trastorno bipolar, este trastorno es más común, afectando a un 2% de la población adulta, mayoritariamente mujeres jóvenes. Existe una alta tasa de auto agresión física sin llegar a intentos de suicidio, así como también una tasa importante de intentos de suicidios y de suicidios llevados a cabo en casos severos. Los pacientes por lo general necesitan de mucha atención psiquiátrica y constituyen el 20% de las internaciones psiquiátricas. A pesar de todo, con ayuda, muchos mejoran con el tiempo y son capaces de llevar vidas normales.

Síntomas

Mientras que una persona con depresión o trastorno bipolar mantiene el mismo estado de ánimo por semanas, una persona con BPD (sus siglas en inglés) puede sufrir intensos ataques de ira, depresión y ansiedad que pueden durar algunas horas, a lo sumo un día. Estos ataques pueden estar asociados con agresión impulsiva, auto agresión, y abuso de drogas y alcohol. Las distorsiones cognitivas y la auto percepción pueden llevar a frecuentes cambios en objetivos a largo plazo, objetivos de estudios, trabajo, amistades, identidad de género y valores. A veces, los pacientes con BPD se ven a sí mismos como esencialmente malos y carentes de valor. Pueden sentirse injustamente no comprendidos o maltratados, aburridos, vacíos y desconocen quiénes son realmente. Tales síntomas son más agudos cuando las personas con BPD se sienten aisladas y carentes de apoyo social, lo cual puede resultar en desesperados intentos por no estar solos.

Las personas con BPD frecuentemente tienen patrones inestables en lo que se refiere a relaciones sociales. Mientras pueden desarrollar intensos pero tormentosos apegos, sus actitudes hacia la familia, los amigos y personas queridas puede cambiar abruptamente desde la idealización (gran admiración y amor) a la desvalorización (intenso odio y disgusto). De esa forma, pueden llegar a desarrollar un gran apego e idealizar a la otra persona pero cuando una mínima separación o conflicto sucede, cambian inesperadamente al otro extremo y acusan a la otra persona de no importarle en absoluto. Incluso con miembros de la familia, las personas con BPD son extremadamente sensibles a las objeciones, reaccionando con ira y malestar frente a separaciones tan sencillas como vacaciones, un viaje de negocios o un simple cambio de planes. Estos miedos de abandono parecen estar relacionados con dificultades en sentirse emocionalmente conectados con personas importantes cuando están físicamente ausentes, dejando al individuo con BPD sintiéndose perdido e insignificante. Las amenazas e intentos de suicidio pueden ocurrir junto con sensaciones de ira ante un abandono o decepción percibidos.

Las personas con este trastorno también exhiben otros comportamientos compulsivos, tales como derrochar la plata, comer en extremo y tener relaciones sexuales riesgosas. Este desorden suele darse junto a otros problemas psiquiátricos, particularmente el desorden bipolar, depresión, problemas de ansiedad, abuso de sustancias y otros desórdenes de la personalidad.

Tratamiento

Los tratamientos para personas con BPD han mejorado en años recientes. Las terapias individual y grupal son, al menos,  parcialmente efectivas en muchos pacientes. En los últimos 15 años, un nuevo tratamiento psicosocial denominado terapia del comportamiento dialéctica (DBT, por sus siglas en inglés) fue desarrollado específicamente para tratar a personas con BPD y esta técnica ha mostrado resultados alentadores en estudios de tratamiento. Los tratamientos farmacológicos son por lo general prescriptos basados en los síntomas específicos mostrados por el paciente. Los antidepresivos y  los estabilizadores del ánimo pueden ser de ayuda para el ánimo depresivo o inestable. Los medicamentos antipsicóticos también pueden ser utilizados cuando existen distorsiones en el pensamiento.

Recientes descubrimientos científicos

Aunque se desconoce la causa del BPD, se piensa que tanto los factores genéticos como ambientales juegan un rol importante en la predisposición de los pacientes a los síntomas y rasgos característicos del BPD. Estudios muestran que muchos, aunque no todos, los pacientes con BPD muestran una historia de abuso, negligencia o separación siendo niños. 40 a 71% de los pacientes con BPD reportan haber sido abusados sexualmente, por lo general por alguien no encargado de su custodia. Los investigadores sostienen que el BPD resulta de una combinación de vulnerabilidad individual respecto al stress ambiental, negligencia o abuso de ellos siendo pequeños y una serie de eventos que producen la aparición del desorden siendo adultos. Los adultos con BPD también tienen mayores posibilidades de ser víctimas de violencia, incluyendo la violación y otros delitos. Esto puede ser consecuencia tanto de ambientes nocivos como así también de la impulsividad y el escaso juicio a la hora de elegir compañeros y estilos de vida.

Los estudios de neurociencia patrocinados por el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos (NIMH, por sus siglas en inglés) han revelado mecanismos cerebrales que explican la impulsividad, la inestabilidad emocional, la agresión, la ira y las emociones negativas que se encuentran en el BPD. Los estudios demuestran que las personas predispuestas a la agresión impulsiva tienen dañada la regulación de los circuitos neurales que modulan las emociones. La amígdala, una pequeña estructura con forma de almendra ubicada bien adentro del cerebro, es un componente importante del circuito que regula las emociones negativas. En respuesta a las señales enviadas por otros centros del cerebro que indican una amenaza percibida, forma miedo y excitación. Esto puede verse magnificado por el uso de drogas como el alcohol, o por el stress. Las áreas en la parte frontal del cerebro (área pre-frontal) actúan para desalentar la actividad de este circuito. Estudios recientes en base a imágenes del cerebro muestran que las diferencias individuales en la capacidad de activar regiones de la corteza cerebral prefrontal que supuestamente actúan en la actividad inhibitoria predicen la capacidad de suprimir las emociones negativas.

La serotonina, la norepinefrina y la acetilcolina son algunos de los neurotransmisores en estos circuitos que juegan un papel en la regulación de las emociones, incluyendo la tristeza, la ira, la ansiedad y la irritabilidad. Los medicamentos que aumentan la función cerebral de la serotonina pueden mejorar los síntomas emocionales en personas con BPD. Igualmente, los estabilizadores que son conocidos por aumentar la actividad del GABA, el neurotransmisor inhibitorio más importante del cerebro, pueden ayudar a las personas que experimentan cambios emocionales al estilo del BPD. Tales vulnerabilidades con sede en el cerebro pueden ser manejadas con intervenciones relacionadas con el comportamiento y medicación, de forma muy parecida a como la gente maneja la propensión  respecto a la diabetes o la presión arterial alta.

Perspectivas futuras

Los estudios que traducen los descubrimientos básicos acerca de la base neural del temperamento, la regulación del ánimo y la cognición en perspectivas clínicamente relevantes que tienen que ver directamente con el BPD representan un área en crecimiento en los estudios patrocinados por NIMH. La investigación también se encuentra en curso para probar la eficacia de combinar la medicación con tratamientos de la personalidad tales como el DBT, y midiendo el efecto del abuso infantil y otros tipos de stress en el BPD sobre hormonas cerebrales. Datos del primer estudio prospectivo y longitudinal del BPD, que comenzó a principios de los ’90, se espera que revele cómo el tratamiento influye en el desarrollo del desorden. También precisará exactamente factores ambientales y rasgos de la personalidad que predicen un resultado más favorable. El instituto también está colaborando con una fundación privada para atraer a nuevos investigadores en orden a desarrollar un mayor entendimiento y un mejor tratamiento para el BPD.

Article link: http://www.nimh.nih.gov/health/publications/borderline-personality-disorder-fact-sheet/index.shtml

Dejando en paz a los banqueros por Paul Krugman

Desde que comenzó la crisis económica, parece que cinco palabras resumen el principio central de la política financiera de Estados Unidos: ser tolerantes con los banqueros.
El principio fue puesto en práctica en la última parte de la administración Bush cuando se hizo efectiva una enorme línea de salvataje para los bancos (unos 700.000 millones de dólares) sin muchas exigencias hechas para con los bancos. De la misma forma estaba en práctica en los primeros meses de la administración Obama, cuando el presidente renegó de su promesa de campaña de "cambiar nuestras leyes de bancarrota para que sea más fácil para que las familias puedan conservar sus casas". Y el mismo principio sigue rigiendo hasta hoy, ya que funcionarios federales presionan a los procuradores generales para que acepten un arreglo muy modesto con los bancos que realizaron prácticas abusivas con las hipotecas.

¿A qué viene este trato tan amable para con los bancos? Sin duda, el dinero y la influencia juegan una parte importante; Wall Street es una enorme fuente de dinero para las campañas políticas y las agencias que se supone que tienen que controlar a los bancos generalmente terminan sirviendo a sus intereses. Sin embargo, algunos funcionarios han señalado que no ser demasiado duros con los bancos termina sirviendo a la economía en conjunto.

Esto no es cierto. El fracaso en lograr un alivio en la situación de las hipotecas al comienzo de la gestión de Obama es una de las razones por las que hoy tenemos todavía 9 por ciento de desempleo. Y en este momento, las razones que se están dando para lograr un arreglo rápido y favorable a los bancos del escándalo de abuso de las hipotecas simplemente no tienen sentido.

Antes de llegar a eso, unas palabras sobre el lío de las hipotecas.

El otoño pasado, nos enteramos que muchos prestamistas hipotecarios estaban realizando ejecuciones hipotecarias ilegalmente. De la forma más conspicua, los “robo signers” (personal utilizado para aprobar ejecuciones hipotecarias, sin tener en absoluto el conocimiento para ello) daban fe de que los bancos tenían efectivamente la documentación requerida para ejecutar estas propiedades sin verificar que los bancos tenían el derecho para hacerlo- y de hecho, en muchos casos, no lo tenían.

¿Qué tan generalizados y graves fueron los abusos? La respuesta es que no lo sabemos. Nueve meses han pasado desde que estalló el escándalo de los “robo-signers”, pero aún no ha habido una investigación seria acerca de su alcance. Esto es así porque los estados, que están sufriendo serios problemas presupuestarios, no tienen los recursos para realizar una investigación seria-mientras que los funcionarios federales, que sí tienen esos recursos, han decidido no utilizarlos.

Por el contrario, estos funcionarios están presionando para lograr un acuerdo con las compañías involucradas en la burbuja hipotecaria el cual, señala Shahien Nasiripour del Huffington Post, “absolvería enormemente a las firmas de sus prácticas ilegales a cambio de penas que llegarían a los 30 billones de dólares y compromisos de que estas compañías se adherirán a prácticas más transparentes en el futuro”.

¿A qué se debe el apuro por lograr un acuerdo con los bancos? En lo que yo puedo decir, hay dos argumentos principales que se están haciendo para dejar tranquilos a los bancos. El primero es la pretensión de que la resolución del problema de las hipotecas rápidamente es la llave para volver a poner a andar al mercado inmobiliario. La segunda, dicha de modo menos explícito, es la idea de que ser demasiado duros con los bancos terminaría disminuyendo las posibilidades de recuperación de la economía.

Ninguno de esos argumentos tiene mucho sentido.

La idea de que eliminar la cuestión legal sobre las ejecuciones hipotecarias ayudará al mercado inmobiliario- en particular, que ayudará a mantener los precios de las casas- me deja un poco confundido. Sólo aceleraría las ejecuciones hipotecarias y si más familias perdieran sus casas, eso significaría más casas ofrecidas para la venta- un aumento de la oferta. Un aumento en la oferta de un bien generalmente disminuye su precio, en lugar de subirlo. ¿Por qué el mercado inmobiliario debería ser una excepción a esa regla?

Se podría señalar que un alivio, aunque sea parcial, de la carga financiera del problema hipotecario, sería parte del arreglo propuesto. Pero si ese alivio es tan importante, ¿por qué la administración Obama no está haciendo lo necesario para poner en práctica el Home Affordable Modification Program (Programa de modificación para ayudar a propietarios a través de disminuciones en sus deudas hipotecarias), el cual tan solo ha gastado una pequeña parte de su dinero? ¿O si el hecho de hacer que funcione ese programa es tan complicado, por qué deberíamos creer que cualquier otro programa instituido como parte de un arreglo del problema de las hipotecas debería funcionar mejor o siquiera funcionaría?

Disculpen, pero la propuesta de dejar a los bancos impunes ayudaría al mercado inmobiliario simplemente no cierra.

¿Y qué sucede con el argumento de que si se presiona a los bancos se amenazaría la recuperación económica? Acá la pregunta es: ¿Qué esta deteniendo esa recuperación?

El tema no es el estado de los bancos. Es cierto que los miedos acerca de la solvencia de los bancos alteraron los mercados financieros a final de 2008 y principios de 2009. Pero esos mercados han vuelto hace tiempo a la normalidad, debido en gran parte a que todos saben que ahora los bancos serán rescatados si se meten en problemas.

El gran peso de la economía hoy es el remanente de la deuda de los hogares, creado en gran parte por los 5.6 trillones de dólares que los hogares tomaron durante los años de la burbuja inmobiliaria. Un alivio real de la deuda hipotecaria haría una gran diferencia en ese problema. Un acuerdo de 30 billones de dólares con los bancos, incluso si se prueba como más efectivo que el programa de modificación del gobierno, no haría esa diferencia.

Así que cuando los funcionarios les digan que deben ir corriendo a hacer un trato con los bancos por el bien de la economía, no les crean. Debemos hacer esto correctamente, y responsabilizar a los banqueros por sus acciones.



"Caso El hombre de las ratas" de Sigmund Freud

Nota del Editor: Este texto fue escrito antes del abandono de la “Teoría de la seducción”. En él Freud da una fórmula para la aparición de ideas obsesivas. Se dice que tales ideas son invariablemente autorreproches transformados que han resurgido de su estado de represión y que siempre se relacionan con algún acto sexual realizado con placer durante la niñez. El curso de acción: 1) Hay experiencias sexuales de seducción que harán luego posible la represión 2) esto es seguido por actos de agresión sexual contra el otro sexo, que luego aparecerán como actos que involucrarán autorreproches 3) La maduración sexual se considera como el final de la primera etapa 4) los autorreproches del individuo ahora se conectan con el recuerdo de aquellas acciones placenteras con el objetivo de reemplazar estos recuerdos con el síntoma primario de defensa (¿represión?) 5)Luego sigue un regreso de lo reprimido que es un fracaso de las defensas en una forma que es un arreglo entre las ideas reprimidas y las reprimentes.

Las defensas primarias funcionan como sigue: las ideas obsesivas son distorsionadas en relación a actos obsesivos de la infancia, de la siguiente forma: a) algo del presente es puesto en lugar de algo viejo (recuerdos de pantalla) b) algo sexual es reemplazado por algo análogo a él que no es sexual c) se dice que tales distorsiones son realizadas por el ego.

Las defensas secundarias, esto es, cuando el ego intenta repeler derivados de las memorias reprimidas. Si esta actividad es exitosa, el resultado son actividades obsesivas.

Las nociones de lo neurótico-obsesivo que surgen de los escritos de Freud que incluyen la teoría de la seducción no están incluidas en el caso del hombre de las ratas.

Extractos del caso del hombre de las ratas: 1) Sexualidad infantil: Freud desveló instancias en que el sujeto a la edad de 4-5 años fue alentado a tocar los genitales de su institutriz. Se dice que esto causó en él un deseo de ver el cuerpo femenino desnudo como así también erecciones a la edad de 6 años.

Toda esta actividad estaba relacionada con el miedo de que sus padres conocieran sus pensamientos, por lo que él empezó a pensar que esto era el comienzo de una enfermedad, esto es, su deseo de ver mujeres desnudas iba acompañado del miedo de que algo terrible le sucediera a alguien que él amaba. Por esto, el “hombre de las ratas” desarrolló toda una serie de rituales para prevenir que todo esto sucediera.

Freud sostiene que esto no es el comienzo de la enfermedad, sino una manifestación de la enfermedad misma. Esto es, el niño está bajo la dominación de una parte del instinto sexual (socofilia) y el resultado es que aquél se vuelve sujeto de una recurrencia constante de un deseo muy intenso de ver mujeres desnudas y que luego este deseo se correspondía con la idea obsesiva. En otras palabras, dado que el deseo estaba regularmente acompañado de un sentimiento de angustia, el cual ya estaba tapado por una indeterminación característica o particular, eso se convierte luego en un rasgo invariable de cada manifestación de su neurosis y por ello logra que esos impulsos se conviertan en medidas de autoprotección que adopta el paciente. Por lo tanto encontramos:

-          un deseo erótico y una rebelión en contra del mismo
-          que el deseo todavía no es compulsivo pero el miedo luchando contra el deseo sí lo es; y
-          que hay un desarrollo de un afecto angustiante resultante y una compulsión hacia la realización de varios actos defensivos- dejando de lado el hecho del engaño al conocer sus padres sus pensamientos sin su conocimiento.


El gran miedo obsesivo


Las obsesiones del “hombre de las ratas”: 1) miedo a que pudiera sucederle algo malo a personas a quien el les tenía afecto; 2) sufría de numerosos impulsos compulsivos de auto punición, por ej, el impulso de cortarse la garganta con una navaja; 3) existían también en él muchas prohibiciones.


El nombre de hombre de las ratas surgió de la descripción de una forma particular de tortura de la cual había oído cuando estaba en el ejército. En esta forma de tortura, se decía que las ratas buscaban refugio en el ano de una persona. Luego de oír la historia, el “hombre de las ratas” expresó las siguientes sensaciones, como siguen: a) se sintió horrorizado por la historia; b) un placer propio que él desconocía (inconsciente); c) un miedo compulsivo a que esa forma de tortura le ocurriera a alguien que el quería que le causaba la construcción simultánea de una "sanción", esto es, una medida de defensa que fue obligado a aceptar para evitar que la fantasía se volviera realidad y d) una creencia simultánea de que este mismo castigo le estaba siendo aplicado a su padre (quien hacía nueve años que estaba muerto).


Comienzo y naturaleza del tratamiento

Freud descubre que el punto d) mencionado arriba es un regocijo de un antiguo deseo reprimido de matar a su padre, que se originó en el período de desarrollo mental de la infancia y que se manifiesta a sí mismo como respuesta a la ambivalencia inherente hacia el padre que lo había incitado tal ambivalencia cada vez que el "hombre de las ratas" tenía una relación afectiva intensa. Freud también descubrió que la intensidad de la afección del "hombre de las ratas” era resultado del intenso dolor por la muerte de su padre (sentimiento que fue reprimido en el momento) y que el dolor había encontrado una liberación patológica en su enfermedad.


Duelo y melancolía, 1917, Vol 14, pp 243 y subsiguientes

En relación a Duelo y melancolía, deseo cuestionar hasta qué punto el caso del "hombre de las ratas" es un caso de duelo o melancolía. Freud apunta que en los casos de melancolía, los autorreproches tienen un rol importante como así también en las neurosis obsesivas. En este artículo, Freud descubre que la actitud melancólica de autorreproche se trata en realidad de reproches contra un objeto amado.

Las precondiciones para la melancolía incluyen: 1) una fuerte fijación en el objeto original; 2) que la catexia del objeto debe haber tenido poca capacidad de resistencia, esto es que la catexia del objeto se efectúe sobre una base narcisista (el ego como propio objeto de satisfacción, esto es, un objeto es elegido pero aún no tiene una catexia libidinal fuerte y, por lo tanto, se abandona por el objeto narcisístico original.   

De esto se deduce que la identificación narcisista original con el objeto se vuelve un sustituto de la catexia erótica y hay una regresión de la elección del objeto externo al narcisismo original- la elección original, interna del objeto.


Algunas ideas obsesivas y su explicación en “el hombre de las ratas”

Las ideas obsesivas aparecen, por lo general, sin un motivo y esto trae problemas para atribuirles sentido como así también a su estatus en la vida mental del sujeto. La solución para las neurosis obsesivas puede ser efectuada "poniendo en contacto las ideas obsesivas en relación temporaria con las experiencias del paciente", esto es, averiguar dónde y cuándo ocurrieron por primera vez y qué tipos de circunstancias son aptas para provocar una recurrencia-- los impulsos obsesivos surgen como reacciones respecto de un intenso sentimiento de ira, que fue inaccesible para la consciencia del paciente y fue dirigido contra alguien que había interferido en el curso de su vida amorosa-en este caso, su padre- todos estos productos de la enfermedad del “hombre de las ratas” dependían de circunstancias que, en ese momento, dominaban su relación con esta mujer (la institutriz)—o sea, su ambivalencia hacia esta hembra-- por lo tanto, esta batalla de amor y odio era representada artificialmente y también por sus actos compulsivos y simbólicos. En otras palabras, las dos tendencias opuestas encuentran satisfacción por caminos independientes, una después de la otra, a pesar de que existe una tendencia natural a querer encontrar algún tipo de conexión lógica entre estos dos afectos antagonistas.

En esta instancia, el “hombre de las ratas” cayó enfermo, para evitar completar sus estudios y casarse con otra mujer, como su familia deseaba, para quedarse con la mujer que él amaba. Por lo tanto, fue el plan de casamiento lo que precipitó su enfermedad.


El complejo del padre y la solución de la idea de rata

Freud encontró cierta tensión sexual entre el padre y el hijo- esto es, la oposición del padre al desarrollo de una vida sexual desarrollada prematuramente por el hijo. Esto se vio en los impulsos masturbatorios que el "hombre de las ratas" tenía a los 25 años, luego de la muerte de su padre, lo que Freud creyó el resultado de lo siguiente: 1) una prohibición respecto de la masturbación 2) un desafío a una orden por parte del padre del paciente. Freud concluyó que esto, a grandes rasgos, explicaba su fantasía (a los 25 años) de que su padre estuviera vivo y pudiera aparecer en algún momento. Freud creyó confirmar esta idea, cuando la madre del paciente relató una historia que éste no recordaba. La historia consistía en el hecho de que su padre le había pegado de chico por masturbarse.



Solución de la obsesión por las ratas

Durante el servicio militar, el “hombre de las ratas” se sintió identificado con su padre—Freud pensó que la historia de las ratas, etc, debió haber sacudido algunos restos hiperestésicos en el inconsciente del “hombre de las ratas” para provocar tales reacciones patológicas violentas e identificaciones con su padre. Hubo aun otras identificaciones del “hombre de las ratas” con su padre, cuando aquél se endeudó. También se desarrolló otra identificación debido al hecho de que el “hombre de las ratas” había dividido su interés amoroso en dos mujeres. (Esta situación se considera como intensamente afectiva)


Las ratas

Las ratas tenían un significado simbólico en las obsesiones. La tortura de las ratas despertó su erotismo anal suspendido (debido a un episodio con gusanos). Las ratas, a su vez, debido al segundo de los tres medios de identificación con el padre en este caso, eran asociadas con el dinero (En alemán: Ratten: Ratas; “Raten”=instalaciones). Otra asociación sexual se da por el hecho de que las ratas transportan enfermedades, y, de alguna forma en este caso, se convirtieron en símbolos de los órganos sexuales masculinos (esto es, como transmisores de infección sifilítica). Otra asociación ve a las ratas como sucias-- se alimentan de excremento (de chico, el paciente se portaba como un granuja mordiendo a la gente).


Teoría

A)    La causa originaria de la enfermedad: En las neurosis obsesivas, las pre-condiciones infantiles de la enfermedad pueden ser superadas por la amnesia (por lo general, no de forma completa, cf, en la histeria, la amnesia por lo general es exitosa) pero los motivos inmediatos de la enfermedad permanecen en la memoria del individuo. La represión, por el contrario, utiliza un mecanismo más simple-- esto es, en lugar de ser olvidado, el trauma es privado de su catexia afectiva de forma que lo que queda en la consciencia no es nada más que el contenido ideacional. Por lo tanto, no es raro que los obsesivos, que están atormentados por autorreproches pero que han conectado sus afectos con falsas causas, le dirán al analista las verdaderas causas sin tener la menor idea de que sus autorreproches simplemente se han despegado o separado de ellos. Por esto, lo que parece ser una consecuencia de la enfermedad es en realidad la causa o motivo para haber caído enfermo. En "Represión" (1915, pags 156 y ss) Freud señala que la forma obsesiva de la represión tiene una base en una tendencia sádica que es sustituida por una tendencia afectiva. Es el impulso hostil contra alguien amado el que es reprimido. Por lo tanto, al principio, la represión es completamente exitosa (tanto la idea como el afecto son reprimidos) pero el sujeto y el síntoma no coinciden. En la neurosis obsesiva, entonces, la represión causa un alejamiento de la libido pero utiliza una formación reactiva o de reacción para lograrlo (a través de la intensificación de un opuesto de la idea reprimida). De esta manera, la formación de la idea funciona con el mismo mecanismo que la represión y en el fondo coincide con el mecanismo, al mismo tiempo que es distinta de la formación del síntoma. La ambivalencia que permitió que la represión tuviera lugar (a través de la formación reactiva) es también el punto en que los contenidos reprimidos tienen la posibilidad de regresar. Esto es, el afecto que había desaparecido regresa en forma alterada como ansiedad moral, ansiedad social y autorreproches sin límite. La idea rechazada, por lo tanto, es sustituida por un sustituto a través del mecanismo de desplazamiento. El fracaso de la represión en liberar al paciente del afecto hace poner en juego el mismo mecanismo en la forma de una huida a través de la evasión, las prohibiciones y de fobias histéricas. Sin embargo, el rechazo de la idea es mantenido obstinadamente.

B)    Características generales de la neurosis obsesiva: La neurosis obsesiva se caracteriza por estar basada en autorreproches transformados que han emergido de la represión y que siempre se relacionan con un acto sexual que fue realizado con placer en la infancia. Estos comentarios parecen ser muy generales, por lo que quizá es mejor decir que las estructuras obsesivas pueden corresponderse con cualquier tipo de actos físicos, incluyendo los siguientes: deseos, tentaciones, etc. Hay dos formas por las que podemos adquirir un conocimiento preciso de la estructuras obsesivas, a saber:

C)    1) Mandatos obsesivos cuyo contenido real puede ser revelado en un sueño con la forma de un discurso (generalmente, un sueño muy confuso a nivel consciente)

D)    2) Si una serie de obsesiones se ocurren una detrás de otra ellas son en definitiva la misma obsesión—la forma original es la correcta en el sentido de que despliega su sentido de forma abierta y clara

E)     3) Las ideas obsesivas exhiben (a través de un discurso distorsionado) rastros de su lucha defensiva original y la distorsión de los discursos permite que persistan las ideas obsesivas dado que el pensamiento consciente es obligado a malentenderlo (debido a 1) las ideas obsesivas y 2) productos de la lucha secundaria, esto es, aquella perteneciente a una fórmula protectiva)

Algunas peculiaridades psicológicas de los neuróticos obsesivos- características mentales

1)      Supersticiones- Los neuróticos obsesivos generalmente tienen dos convicciones diferentes y contradictorias y la oscilación entre las dos obviamente depende de la actitud momentánea del neurótico obsesivo hacia el desorden obsesivo—por ejemplo, la “superstición educada”. El “hombre de las ratas” creía en premoniciones pero no en supersticiones más ordinarias.
2)      Los neuróticos obsesivos necesitan incertidumbre en sus vidas- esto es un medio para alejar al neurótico obsesivo de la realidad y aislarlo/a del mundo exterior. Esto le permite al sujeto obsesivo prestar atención a cuestiones sobre las cuales todo el mundo carece de certeza y sobre las cuales nuestro conocimiento y nuestro juicio debe necesariamente permanecer en duda. Este aspecto de la incertidumbre también es utilizado en su mayor extensión en la formación de los síntomas e incluye la noción de la "omnipotencia de los pensamientos" y de los sentimientos-- los obsesivos sobreestiman los efectos de sus pensamientos y sentimientos sobre el mundo exterior porque una gran parte de sus efectos mentales internos escapan a su conocimiento consciente.
3)      La muerte- Los neuróticos obsesivos necesitan la posibilidad de la muerte como una solución para sus conflictos no resueltos


La vida instintiva de los neuróticos obsesivos y los orígenes de las compulsiones y las dudas

El “hombre de las ratas” fue constantemente víctima de conflictos entre amor y odio en relación con sus mujeres amigas y su padre. Un conducto necesario para la ocurrencia de esta relación ambivalente debe haberse originado en la prehistoria de la infancia donde los dos opuestos (amor y odio) deberían haberse separado y uno de ellos (por lo general el odio) ha sido reprimido. El amor-odio son consideradas las más frecuentes, marcadas e importantes características de los neuróticos obsesivos.

Dudas: Si al amor intenso se le opone un odio igualmente intenso, éstos están en algún punto unidos indefectiblemente, la consecuencia inmediata es una parálisis del ánimo o de la voluntad y una incapacidad para llegar a una decisión sobre cualquiera de estas acciones para las cuales el amor debería ser la fuerza motivadora- tales dudas son en realidad dudas que tienen los neuróticos obsesivos sobre el amor del otro. "Si uno duda de su amor (sic), debe dudar de todo lo demás". Esta noción lleva a una incertidumbre en las medidas de protección que adopta el neurótico obsesivo y a una continua repetición de las mismas en orden a eliminar dichas incertidumbres.

Compulsiones: Por lo tanto, existe un intento de compensar tales dudas y este es un intento de corrección de las condiciones intolerables causadas por la inhibición de la cual la duda es testigo.

Cualidad compulsiva de pensamiento: un proceso de pensamiento es obsesivo cuando, a consecuencia de una inhibición del fin motor, es abordado con una cantidad de energía que se reserva por lo general para las acciones. En tales instancias los pensamientos obsesivos deben ser resguardados contra los esfuerzos de la consciencia para resolver la situación. Tal protección puede darse en la forma de distorsiones las cuales se dan antes de volverse conscientes. Además, cada pensamiento obsesivo es eliminado de la situación en que se originó- se vuelve disasociado. Por lo tanto, 1) se da un intervalo de tiempo entre la situación patogénica y la obsesión que surge a partir de ella 2) el contenido verbal de la obsesión se vuelve generalizado al ser sacado de su contexto particular y 3) la obsesión es protegida en su fuente a través del discurso ambiguo.