Los
resultados de la primera vuelta
Primer
round para Hollande
Los
votantes franceses pusieron hoy a Francois Hollande, el candidato socialista, a
la delantera de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia.
Con el 28.4% de acuerdo con los resultados publicados a las 8 p.m. (hora de
Francia), el Sr. Hollande se encuentra muy bien ubicado para ganar la
presidencia en el balotaje del 6 de Mayo.
Nicolas
Sarkozy, el actual presidente gaullista, se aseguró el 25.5% de los votos, de
acuerdo a los resultados escrutados, y enfrentará a Hollande en la segunda
vuelta. Su derrota en la primera vuelta no significa que la victoria sea
imposible. En las anteriores ocho elecciones presidenciales bajo la Quinta
República, yendo hasta 1965, tres de los eventuales ganadores lograron el
segundo puesto en la primera vuelta.
El Sr.
Sarkozy es un artista político formidable, lo que lo podría ayudar en los
debates televisados cara a cara de las próximas dos semanas. Sus asesores
también esperan que la campaña de la segunda ronda, en la que los votantes
tendrán la posibilidad de ver sólo a estos dos rivales sin la distracción de
otros candidatos, mostrará la falta de experiencia de Hollande.
Pero el
hombre del momento ahora es Hollande. Las encuestas para la segunda vuelta lo
han dado una y otra vez como el ganador, con un margen que va desde los 6 hasta
los 16 puntos de diferencia. Ningún candidato ha podido remontar tanta
distancia en las encuestas como la diferencia adversa que tiene Sarkozy ahora y
ha logrado obtener la presidencia.
La votación
de hoy sugiere que los franceses realmente quieren un cambio y que han tenido
suficiente del Sr. Sarkozy. La asistencia de los votantes no fue tan alta como
en 2007, cuando el Sr. Sarkozy derrotó a la candidata socialista Segolene
Royal, pero estuvo en sintonía con el porcentaje de asistencia de las últimas
elecciones; hubo muchas colas en puestos de votación, a pesar de que esta
elección cayó a la mitad de las vacaciones escolares.
En la
extrema izquierda, el 11.7% votó por Jean-Luc Mélenchon, un agitador apoyado
por los comunistas que ha arengado a sus seguidores con una prédica de
insurrección civil. Este es un resultado decepcionante para el Sr. Mélenchon luego
de una buena campaña y sus pobres resultados de ayer. La mayoría de sus votantes
ahora apoyará a Hollande en el balotaje.
La misma lógica
no será necesariamente aplicable para quienes votaron por Marine Le Pen, del ultraderechista
Frente Nacional, quien logró un notable 20%, más de lo que cualquier encuesta
de la primera ronda había predicho. Esto la colocó en el tercer lugar, aunque
logró una mayor cantidad de votos de lo que su padre, Jean-Marie, había logrado
en 2002, cuando se enfrentó a Jacques Chirac, con el 16.9%. Una encuesta de TNS-Sofres
sugiere que un 40% de los votantes de Le Pen se inclinarán por Sarkozy en el
balotaje, mientras que un 27% lo hará por Hollande.
Dice algo
sobre el estado de negación en Francia el hecho de que el candidato que advirtió
a los votantes que tenían una decisión muy importante frente a ellos y que se
avecinaban tiempos difíciles, el centrista Francois Bayrou, se llevara un pobre
quinto lugar. Su porcentaje del 9% es menos de la mitad de lo que consiguiera
en 2007, cuando logró el 18.57%. El suyo es un mensaje que, parece, los
franceses no están interesados en oír.
El Sr.
Bayrou, sin embargo, no desaparecerá de la escena política en estas dos
semanas. El desafío para los candidatos que lucharán por la presidencia en el
balotaje, será el de cortejar el voto centrista con un discurso razonable sobre
disciplina fiscal y competitividad. Si lo lograrán hacer con credibilidad, sin
embargo, luego de la campaña de la primera vuelta, es una cuestión aparte.