lunes, 23 de abril de 2012

Primer round para Hollande


Los resultados de la primera vuelta



Primer round para Hollande





Los votantes franceses pusieron hoy a Francois Hollande, el candidato socialista, a la delantera de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia. Con el 28.4% de acuerdo con los resultados publicados a las 8 p.m. (hora de Francia), el Sr. Hollande se encuentra muy bien ubicado para ganar la presidencia en el balotaje del 6 de Mayo.



Nicolas Sarkozy, el actual presidente gaullista, se aseguró el 25.5% de los votos, de acuerdo a los resultados escrutados, y enfrentará a Hollande en la segunda vuelta. Su derrota en la primera vuelta no significa que la victoria sea imposible. En las anteriores ocho elecciones presidenciales bajo la Quinta República, yendo hasta 1965, tres de los eventuales ganadores lograron el segundo puesto en la primera vuelta.



El Sr. Sarkozy es un artista político formidable, lo que lo podría ayudar en los debates televisados cara a cara de las próximas dos semanas. Sus asesores también esperan que la campaña de la segunda ronda, en la que los votantes tendrán la posibilidad de ver sólo a estos dos rivales sin la distracción de otros candidatos, mostrará la falta de experiencia de Hollande.



Pero el hombre del momento ahora es Hollande. Las encuestas para la segunda vuelta lo han dado una y otra vez como el ganador, con un margen que va desde los 6 hasta los 16 puntos de diferencia. Ningún candidato ha podido remontar tanta distancia en las encuestas como la diferencia adversa que tiene Sarkozy ahora y ha logrado obtener la presidencia.



La votación de hoy sugiere que los franceses realmente quieren un cambio y que han tenido suficiente del Sr. Sarkozy. La asistencia de los votantes no fue tan alta como en 2007, cuando el Sr. Sarkozy derrotó a la candidata socialista Segolene Royal, pero estuvo en sintonía con el porcentaje de asistencia de las últimas elecciones; hubo muchas colas en puestos de votación, a pesar de que esta elección cayó a la mitad de las vacaciones escolares.



En la extrema izquierda, el 11.7% votó por Jean-Luc Mélenchon, un agitador apoyado por los comunistas que ha arengado a sus seguidores con una prédica de insurrección civil. Este es un resultado decepcionante para el Sr. Mélenchon luego de una buena campaña y sus pobres resultados de ayer. La mayoría de sus votantes ahora apoyará a Hollande en el balotaje.



La misma lógica no será necesariamente aplicable para quienes votaron por Marine Le Pen, del ultraderechista Frente Nacional, quien logró un notable 20%, más de lo que cualquier encuesta de la primera ronda había predicho. Esto la colocó en el tercer lugar, aunque logró una mayor cantidad de votos de lo que su padre, Jean-Marie, había logrado en 2002, cuando se enfrentó a Jacques Chirac, con el 16.9%. Una encuesta de TNS-Sofres sugiere que un 40% de los votantes de Le Pen se inclinarán por Sarkozy en el balotaje, mientras que un 27% lo hará por Hollande.



Dice algo sobre el estado de negación en Francia el hecho de que el candidato que advirtió a los votantes que tenían una decisión muy importante frente a ellos y que se avecinaban tiempos difíciles, el centrista Francois Bayrou, se llevara un pobre quinto lugar. Su porcentaje del 9% es menos de la mitad de lo que consiguiera en 2007, cuando logró el 18.57%. El suyo es un mensaje que, parece, los franceses no están interesados en oír.



El Sr. Bayrou, sin embargo, no desaparecerá de la escena política en estas dos semanas. El desafío para los candidatos que lucharán por la presidencia en el balotaje, será el de cortejar el voto centrista con un discurso razonable sobre disciplina fiscal y competitividad. Si lo lograrán hacer con credibilidad, sin embargo, luego de la campaña de la primera vuelta, es una cuestión aparte.  



viernes, 20 de abril de 2012

Cristina raspa el barril


Cristina raspa el barril



Nadie sufrirá la nacionalización del gigante petrolero argentino más que los argentinos mismos





A la deriva desde que Hugo Chávez enfermó el año pasado, los populistas de América Latina ahora tienen a un nuevo favorito. Cristina Fernández, la presidenta de Argentina, ha sido desde siempre un émulo de Chávez, acosando a las empresas privadas, falseando las estadísticas y destripando las instituciones del estado. Últimamente, ha ido más lejos al ir por las reservas del banco central, la imposición de los controles de cambio y el levantamiento de importantes barreras a las importaciones. Sin embargo, su movimiento más osado lo dio esta semana al nacionalizar el 51% de YPF, la ex compañía estatal que estaba hasta esta semana en manos de la española Repsol. Para Argentina, esto es un desastre.



Quizá Fernández logre tener un empujón de popularidad en Argentina. YPF es un símbolo de orgullo nacional y a su gobierno falto de efectivo le darían un respiro los ingresos de YPF. Además, Argentina enfrenta una crisis energética que el gobierno ha tapado con importaciones costosas, que se han devorado los superávit fiscal y comercial. Bajo la tutela del estado, puede que YPF estruje más aun los menguantes pozos de petróleo y gas del país.



Pero nada de esto puede ocultar el camino equivocado que ha tomado la presidenta Fernández. Los probables efectos a largo plazo de la politización de YPF y la confiscación de ganancias vienen claramente de la industria petrolera venezolana, donde bajo la tutela de Chávez en la última década, la producción se ha venido abajo. Fernández culpaba a Repsol de no invertir en los vastos nuevos yacimientos de petróleo y gas no convencional, pero la misma nacionalización desalentará billones de dólares en inversiones privadas. Mientras tanto, los draconianos controles de precios, la causa real de la falta de inversiones en energía y el excesivo consumo de esta última, siguen en pie.



Los efectos de la nacionalización se harán sentir mucho más allá del sector energético. España es el principal inversor extranjero en Argentina. Después de ver el destino de YPF, los bancos, empresas de servicios públicos y compañías telefónicas españolas puede que también busquen dejar el país. La presidenta también ha puesto en peligro las relaciones comerciales con Europa, uno de sus mayores mercados de exportación, como así también le puede haber costado el apoyo por el reclamo de las Islas Malvinas, otro grito de unión nacionalista.



Semejante imprudencia debería servir como una señal de alerta, especialmente para los propios argentinos. Los seguidores de la presidenta han sacado a flote un proyecto de reforma constitucional que establecería un sistema parlamentarista que le permitiría ser reelegida de forma indefinida. Para detener esta peligrosa iniciativa, la oposición tendrá que unirse, algo que no logró hacer en la elección presidencial de 2011. Nuevamente, hay que mirar a Venezuela, donde la oposición tuvo internas este año y se colocó detrás de un único candidato contra Chávez.



Oh, qué circo, oh qué show



Este brusco giro de Argentina hacia la izquierda es también una alerta hacia sus vecinos socialdemócratas. Aunque algunos líderes políticos de Chile y México han denunciado la nacionalización (en parte porque la compañía estatal petrolera mexicana, PEMEX, es dueña de una parte de Repsol), el presidente de Uruguay y funcionarios de energía brasileños la han aplaudido- de la misma forma en que sus países miraron para otro lado cuando Chávez violó derechos de propiedad en Venezuela. Esos gobiernos están arriesgando su propia reputación como países seguros para realizar inversiones.



El mundo debería dejar de ser indulgente con la presidenta Fernández. Argentina sigue en default con el Club de París de acreedores soberanos y no ha pagado los laudos que el Centro Internacional para el Arreglo de Diferencias sobre Inversiones (CIADI, que depende del Banco Mundial) ha determinado que Argentina debe pagar a algunas empresas extranjeras (sobre todo estadounidenses). El mes pasado, Estados Unidos suspendió el beneficio fiscal que tenía Argentina respecto de algunas exportaciones. Sin embargo, el país aún es miembro del G-20 y puede pedir préstamos de organizaciones multilaterales y sus ciudadanos pueden visitar Europa sin tener una visa. Esto equivale a un pase libre en lo referido a política exterior. Si Occidente revoca estos privilegios, los argentinos podrían ver el verdadero costo de las payasadas de su presidenta.



miércoles, 11 de abril de 2012

El centrismo crédulo

Editorial



El centrismo crédulo



Por Paul Krugman



Entonces, ¿podemos hablar acerca del fenómeno Paul Ryan?



Y sí, me refiero al fenómeno, no al hombre Paul Ryan. El Sr. Ryan, presidente de la comisión de presupuesto de la Cámara de Representantes y autor de las últimas dos propuestas presupuestarias republicanas en el Congreso, no es alguien particularmente interesante. Es un moderno republicano extremista, un devoto de Ayn Rand que cree que la respuesta a todos los problemas es recortar impuestos a los ricos y recortar beneficios para los más pobres y la clase media.



No, lo que resulta interesante es el culto que ha crecido alrededor del Sr. Ryan- y en particular la forma en que los autoproclamados centristas lo han elevado a un ícono de la responsabilidad fiscal, e incluso ahora les cuesta alejarse de esa fantasía.



El culto a Ryan estuvo muy presente la semana pasada, luego de que el presidente Obama dijera lo obvio: la última propuesta republicana de presupuesto, una propuesta que ha sido apoyada ávidamente por Mitt Romney, es "un caballo de Troya"- esto es, es esencialmente un fraude. "Disfrazada como un intento de recortar el déficit, es mas bien un intento de imponer una visión radical en nuestro país”.



Algunos comentaristas reaccionaron escandalizados. El presidente estaba siendo grosero; estaba siendo partidista; estaba siendo un chico malo. Sin embargo, lo que Obama dijo sobre la propuesta de Ryan era absolutamente cierto.



De hecho, esa propuesta presenta muchos problemas. Pero uno puede entender el problema básico si entiende dos números: 4.6 trillones y 14 millones de dólares.



De estos, 4.6 trillones de dólares es la pérdida de ingresos fiscales en la próxima década que prevé el plan, como ha sido calculado por el organismo no partidista Centro de Políticas Fiscales. Estos recortes- que, a propósito son mayores de lo que pedían quienes querían volver permanentes los recortes de Bush- beneficiarían desproporcionadamente a los ricos, que daría al miembro promedio del 1 por ciento más rico un recorte de impuestos de 238.000 dólares al año.



No obstante, la propuesta de Ryan es exactamente lo que describió Obama: Una propuesta para negar los servicios de salud (y otros tantos servicios esenciales) a millones de estadounidenses, mientras llena de beneficios fiscales a las grandes empresas y a los ricos- todo esto sin poder reducir el déficit...Entonces, ¿por qué los centristas han salido a defender al Sr. Ryan?



Bueno, pregúntese a sí mismo lo siguiente: ¿Qué significa finalmente ser un centrista?



Podría significar apoyar a políticos que….por ejemplo, están dispuestos a buscar el apoyo demócrata para las leyes de reforma de salud que fueron diseñadas por los republicanos, o apoyar planes de reducción del déficit que se apoyan en el recorte de impuestos y en el aumento de los ingresos fiscales. Y, de acuerdo a esos parámetros, los centristas deberían estar colmando de apoyo a….Barack Obama.



Sin embargo, la imagen que tienen de sí mismos los centristas, y en gran medida su propia estrategia de publicidad, consiste en hacerse pasar por sujetos iluminados que están en el medio de los extremos de los dos partidos, que acercan a personas sensatas desde los dos partidos- incluso si estas supuestas personas sensatas no existen....



Y aquí entra el Sr. Ryan, un extremista del Partido Republicano, pero con modales moderados. Los “centristas” tenían que hacer creer que había republicanos sensatos, así que lo nominaron para el puesto…



Así, se puede ver el problema que enfrentan estos comentaristas. Si admiten que la crítica del presidente era cierta, estarían admitiendo que se dejaron usar por el Sr. Ryan...Más que eso, pondría en cuestión también todo su doble discurso centrista- ya que la moraleja de mi historia es que el Sr. Ryan no es el único emperador que resulta estar desnudo si se lo mira de cerca.



De ahí, los comentarios de escándalo, y los ataques sobre el presidente por ser “partidista”. Porque eso es lo que dice la gente en Washington para callar a alguien que está diciendo la verdad.



http://economistsview.typepad.com/economistsview/2012/04/paul-krugman-the-gullible-center.html

sábado, 7 de abril de 2012

Reimponiendo el orden

Política incierta



Reimponiendo el orden



Las autoridades toman medidas contra los rumores de turbulencia política





Por estos días hasta los analistas experimentados en China están teniendo problemas para entender lo que está sucediendo. Sin embargo, está claro que las tensiones políticas en Beijing han aumentado desde la separación de su cargo de Bo Xilai, el jefe del Partido Comunista en Chongqing, el 15 de Marzo pasado. Los oponentes del Sr. Bo, asimismo, parecen estar cerrando cada más el cerco sobre él. Al mismo tiempo, una prohibición repentina sobre los chismes en Internet sugiere que las autoridades temen que las luchas internas del partido pudieran provocar un mayor malestar.



Desde las protestas de la plaza Tiananmen en 1989, los dirigentes chinos han priorizado la unidad por sobre todo lo demás. En la antesala de esas protestas, la evidencia clara de tensiones en el liderazgo chino animó a los intelectuales reformistas y a los estudiantes para presentar demandas de un cambio político. Mientras el partido se prepara para un cambio en la conducción a finales de año, las luchas por el poder pueden llegar a ser un factor de desestabilización. El nerviosismo mostrado por las autoridades en ocasión de los acontecimientos de la Primavera Árabe del año pasado, con grandes despliegues policiales en las grandes ciudades, dan una idea de ese malestar.





El 31 de Marzo, luego de locos y poco plausibles rumores de que poderosos seguidores del Sr. Bo habían intentado dar un golpe de estado en Beijing, las autoridades decidieron que era hora de hacer algo. Ordenaron a los dos servicios de microblogs más populares, operados por las empresas Sina y Tencent, que impusieran una prohibición de acceso de tres días en una de las más populares funciones de los usuarios- la capacidad de comentar sobre otros comentarios. (Cada servicio tiene más de 300 millones de usuarios registrados). Y arrestaron a seis microbloggers, algunos de ellos destacados, por difundir rumores. Estos rumores incluían la presencia de vehículos militares en la capital en la noche del 19 de Marzo.



No es para nada sorprendente que muchos chinos se vuelquen a fuentes no oficiales de información para buscar información y noticias sobre las luchas feudales del régimen. Desde la salida del Sr. Bo, las autoridades no han dicho absolutamente nada acerca de las razones de su partida. Tampoco han dicho nada de por qué quien fuera la mano derecha de Bo, Wang Lijun, huyó a un consulado estadounidense el 6 de Febrero. Se presume que el Sr. Wang se encuentra bajo arresto. El Sr. Bo posiblemente también se encuentra bajo una forma de arresto, aunque se sabe que por el momento está alojado en el edificio del Politburó del Partido. No ha habido tampoco declaraciones oficiales sobre la muerte en Noviembre en un hotel de Chongqing de un empresario británico, Neil Heywood, quien supuestamente actuaba como un intermediario en distintos asuntos para la familia Bo. Existen rumores de un altercado con los Bo y de una muerte sospechosa.



El Sr. Bo había sido un contendiente para llegar en diciembre al Comité del Politburó, las nueve personas con más poder en China. Sus conexiones familiares como el hijo de un revolucionario fueron una vez un recurso a su favor. Otros "principitos" están listos para asumir altas posiciones en el partido en el otoño (boreal)- éstos incluyen a Xi Jinping, otro miembro de la "realeza" que con seguridad se convertirá en el líder del partido.



Por ahora, los partidarios del Sr. Bo parecen estar en retirada. Los últimos indicios de esto son los reportes periodísticos de la detención, bajo la sospecha de comisión de crímenes económicos, de Xu Ming, el acaudalado presidente de la compañía química Dalian Shide Group. Como líder de Dalian, una ciudad del noreste, el Sr. Bo era cercano al Sr. Ming. Las autoridades chinas suelen atacar a las figuras políticas desmantelando sus redes de conexiones políticas.



No obstante, algunos de los seguidores más cercanos del Sr. Bo están más combativos que nunca. El Sr. Bo es un campeón de aquellos en la izquierda del arco ideológico, que desearían que el estado tuviera un rol cada vez más grande, desde la industria hasta la provisión del bienestar social. Fan Jinggang, que dirige un sitio y una librería de orientación izquierdista, ambos llamados Utopia, es uno de ellos. Describe lo que es una conspiración de Estados Unidos, el Banco Mundial, grupos de estudio occidentales y traidores locales como un intento de aplastar al Sr. Bo y al “modelo de Chongqing”, el cual da gran importancia al gasto estatal en proyectos sociales y el fortalecimiento de las empresas que son propiedad del estado.





Los seguidores del Sr. Bo son particularmente críticos del Banco Mundial y un informe que publicó junto a un grupo de estudio de Chongqing. Las propuestas del informe de liberalizar las finanzas y reducir la participación en la economía de las empresas estatales “albergaba oscuras intenciones”, asegura el Sr. Fan. Sus ideas, aunque no son compartidas por la mayoría de la nueva clase media china, representa un sector de pensamiento en la política china que conecta una serie de fuerzas, desde maoístas convertidos hasta ultranacionalistas y miembros de línea dura del propio establishment.



La prohibición temporal de Internet puede ser un signo de que los líderes chinos están cerrando filas nuevamente. Cuando las protestas étnicas se apoderaron de la región noroeste de Xinjiang en 2009, el gobierno cortó el acceso a Internet a lo largo de todo Xinjiang. Ahora les ha dado una señal a los microbloggers chinos de que no dudará en hacer lo mismo con ellos.





http://www.economist.com/node/21552245

miércoles, 4 de abril de 2012

El gobierno español nuevamente en problemas

El gobierno de España



Empezando a preocuparse



Una vez más, España está en el centro de la crisis europea



Luego de 100 días en el gobierno, la luna de miel del gobierno de Mariano Rajoy ha terminado.  El presidente del gobierno español ha perdido una importante elección regional. Los rendimientos de los bonos españoles están subiendo nuevamente. El 29 de Marzo pasado estaba convocada una huelga general de disgustados trabajadores españoles  para protestar contra las reformas y los planes de austeridad del gobierno. España, la cuarta economía de la eurozona, se está convirtiendo nuevamente en su más grande dolor de cabeza.

El 25 de Marzo, el partido de centro-derecha de Rajoy, el Partido Popular (PP) confundió las consultas de opinión al perder el poder en Andalucía, la región más grande de España, a manos de los socialistas. El resultado es un golpe para el PP no sólo porque perdió un bastión muy importante. También sugiere que los votantes ansiosos y furiosos están perdiendo la paciencia con un gobierno que tan solo asumió hace cuatro meses. En las elecciones de Noviembre, el 46% de los andaluces votó por el PP. En la elección regional, ese porcentaje bajó al 41%, permitiendo a los socialistas llegar al poder (pero sólo con la ayuda de Izquierda Unida, dirigida por los comunistas, que tuvo un buen desempeño). En una elección separada en la pequeña región norteña de Asturias, el PP obtuvo un pobre tercer lugar. Los eufóricos  simpatizantes de izquierda ya han aclamado el comienzo de una reacción contra el gobierno de Rajoy.



Los huelguistas tendrán en adelante mucho más por lo cual protestar. Un día después de la huelga general el Sr. Rajoy dará a conocer lo que probablemente será uno de los presupuestos más duros que se han visto en Europa desde el comienzo de la crisis del euro. Será “muy, muy austero”, prometió. (Tan austero que Rajoy esperó a difundirlo luego de las elecciones de Andalucía, esperando en vano ganar una región controlada por los socialistas desde hace treinta años).



El Sr. Rajoy tiene pocas opciones a resultar desagradable. La Unión Europea (UE) quiere que los gastos se reduzcan 20 billones de euros (27 billones de dólares) este año. Sin embargo, si España realmente quiere cumplir con los objetivos del déficit, la reducción puede ser aun mayor. Mientras el país entra en una espiral descendente de recortes de gastos, recesión, desempleo y caída de ingresos fiscales, algunos economistas señalan que el recorte total podría llegar a los 55 billones de euros. Esto es, 1166 euros por español.



Si el Sr. Rajoy sigue esa proyección, los gobiernos de España, central y regionales, deberán obtener recortes por 40 billones de euros este año, además de los 15 billones que fueron anunciados en Diciembre del año pasado. Su decisión de postergar el anuncio del presupuesto hasta después de las elecciones en Andalucía significa que la tarea mencionada deberá lograrse en ocho meses. Se espera que la economía se contraiga un 1.7% este año y el desempleo está en 23% de la fuerza laboral-y sigue aumentando. Los economistas españoles hablan de un esfuerzo “épico” o, simplemente, de “misión imposible”. Recortes salvajes se avistan en el futuro. El Sr. Rajoy señala, por ejemplo, que los ministerios deben hacer recortes en promedio de un 15%.



El Sr. Rajoy quiere seguir presionando, consciente de que la credibilidad de España está en juego. Pero algunos dirigentes colegas están perdiendo la fe en él. Olli Rehn, el comisionado económico de la UE y Mario Monti, primer ministro italiano, ya han expresado su preocupación. En el centro de sus preocupaciones se encuentra el déficit presupuestario de España. A comienzos de Marzo, el Sr. Rajoy anunció unilateralmente que el objetivo para 2012 sería del orden del 5.8% del PIB, un porcentaje bastante menor que el de 4.4% acordado previamente con la UE. En una reunión de los ministros de economía de la eurozona el 12 de Marzo pasado, Jean-Claude Juncker, el presidente del grupo de ministros de economía de la UE, fue fotografiado simulando ahorcar a su par español Luis de Guindos. Puede haber sido una broma, pero el mensaje subyacente era de irritación. En esa reunión, el gobierno español se comprometió a un objetivo de un déficit no mayor al 5.3%.



Esta cifra es menos severa que el 4.4% anterior, sin embargo el gobierno todavía tiene que reducir el déficit al 3% del PIB para finales de 2013, un ajuste de dos años más duro que en cualquier otro país de la eurozona. Además, el Sr. Rajoy había insistido anteriormente en que su objetivo de 5.8% era realista. ¿Esto implica que el nuevo objetivo no lo es? “Lograr ese objetivo en ocho meses parece imposible”, escriben Luis Garicano y Jesús Fernández Villaverde, dos académicos, en un comentario en un blog. El problema del Sr. Rajoy no es tanto el objetivo final sino el punto de partida. El año pasado, España superó su objetivo de 6% de déficit por 2.5 puntos porcentuales, sobre todo debido a  la libertad de gasto de los gobiernos regionales.



La preocupación ahora es que el Sr. Juncker y sus amigos no sólo estén estrangulando al Sr. De Guindos sino también los intentos de recuperación de España. Ángel Labordas, del think-tank FUNCAS, cree que la austeridad prevista para este año le quitará un 2% al crecimiento de la economía.



No obstante, todavía hay algunos puntos a favor del Sr. Rajoy. El PP todavía controla 11 de las 17 regiones de España y tiene una amplia mayoría en el parlamento. Eso debería bastar para darle a España otros cuatro años de gobierno estable. Las exportaciones subieron en Enero un 3.9% en relación al mismo mes del año pasado. Una recesión menor a la esperada en Europa debería poder mantener el alza de las exportaciones. La deuda pública, aunque está creciendo, es baja en relación a los estándares europeos.

El Sr. Rajoy ha probado ser un enérgico primer ministro. Las reformas, junto a lo que le correspondió a España del trillón de euros prestado por el Banco Central Europeo a distintos bancos de la eurozona, están ayudando a lograr la consolidación del turbulento sistema bancario. Esta semana la fusión de de CaixaBank y Banca Cívica creó el mayor banco comercial de España. La nueva reforma laboral persuadirá, eso espera el gobierno, a que las empresas en problemas reduzcan salarios en lugar de despedir trabajadores, poniendo un freno al crecimiento del desempleo y al pago de beneficios sociales.



De la forma en que se lo vea, los españoles enfrentarán un año terrible. Ésa es otra razón para que el Sr. Rajoy lleve adelante su programa lo más rápido posible.



http://www.economist.com/node/21551520














domingo, 28 de agosto de 2011

De ida y vuelta

De ida y vuelta

El yuan está flotando más allá de las fronteras chinas, y también flota de vuelta a China


El helicóptero iba y volvía, hora tras hora, por encima de la reluciente bahía de Hong Kong y sus brillantes rascacielos y un aviso publicitario en rojo flameando detrás. ¿Qué imperdible oportunidad estaba intentando vender? Bonos del gobierno, eso es, con rendimientos tan magros como 0.6%.

Los bonos fueron emitidos el 17 de agosto por el Ministerio de Finanzas de China en su propia moneda, el yuan. Este hecho normalmente no ameritaría una publicidad con una bandera flameando. Pero lo que hizo notable a esta venta fue su tamaño-20 billones de yuan (3.1 billones de dólares)- y sus compradores potenciales: inversores extranjeros en Hong Kong. Esta última representa la mayor emisión de bonos “dim sum”, valores denominados en la moneda de la China continental, pero vendidos en Hong Kong, donde a la gente le gusta comer masa hervida acompañada de carne, cola de cerdo y otros bocados conocidos como dim sum. Por lo tanto, marca otro paso en la globalización del yuan como moneda internacional.

El primer bono de este tipo fue emitido por el Banco de Desarrollo de China en 2007. Este banco ha sido imitado desde entonces por más de 80 otros emisores, incluyendo al Banco Mundial, un banco ruso, Mc Donald's, Volkswagen y un operador de casinos.

A pesar de estas ofertas para atraer inversores, el mercado del dim sum ha permanecido fiel a su nombre: “delicioso, pero limitado”, como lo sintetizó Tony Wang en una conferencia organizada por el Centro para la regulación financiera y el desarrollo económico (CFRED, por sus siglas en inglés). Las ventas de bonos han permanecido en niveles bajos y rápidas de digerir, con un tiempo de madurez (de la inversión en bonos) típico de dos o tres años. Para finales de Junio, había 4.7 yuan en depósitos en Hong Kong por cada yuan de deuda “dim sum” (valuados a su precio de emisión). Es por esto que la emisión de 20 billones de yuan del Ministerio de finanzas convulsionó a todo el mundo.

Sin camino de vuelta a casa

La emisión de bonos de la última semana no será la última del gobierno, de acuerdo con Li Keqiang, un vice primer ministro destinado a suceder a Wen Jiabao el próximo año como primer ministro. En un discurso en Hong Kong el día del anuncio, Keqiang señaló que a las compañías no financieras chinas se les permitiría aumentar el yuan en el exterior, un privilegio que siempre estuvo reservado para los bancos de la China continental.

Esta medida ampliará el menú de opciones, de alguna forma. Pero el elemento disuasorio más importante del préstamo fuera de la China continental es la dificultad de su devolución en China continental. El gobierno de China continúa siendo escéptico acerca del rol del yuan en las inversiones internacionales. Las empresas chinas ahora pueden comprar compañías extranjeras en yuanes; las empresas extranjeras pueden invertir yuanes provenientes de colocaciones en el extranjero en sus operaciones en China continental. No obstante, ambas operaciones están sujetas a la aprobación del gobierno.

En los primeros momentos de la emisión de los “dim sum”, la aprobación solo llevaba un mes o dos, un signo de que el gobierno deseaba que el mercado tuviera éxito. Pero debido a que las autoridades chinas están preocupadas ahora porque los flujos de capital recalienten aun más una economía ya recalentada, las mismas han adoptado una postura estricta: una empresa que "maduraba" yuans en Hong Kong a comienzos de este año, todavía está esperando para poder cruzarlos de frontera.

El discurso de Li puede marcar una distensión en las actitudes. China ya acepta en la actualidad a ciertos inversores “calificados” para que compren valores en la China continental, sujetos a una cuota (en la cantidad total de inversiones). Estas inversiones son acordadas en dólares. Ahora, dijo Li, esto también permitirá que estos inversores coloquen hasta 20 billones de yuans de bancos del extranjero (Taiwán, Hong Kong) en los mercados de acciones de China continental. Esto les dará a los extranjeros otra razón para tener estos bonos en sus carteras de inversión.

El gobierno chino no tiene dudas en cuanto al rol de estos bonos en el comercio internacional. En 2009 les permitió a las empresas en las provincias más dinámicas económicamente de China intercambiar bienes en yuans; esta semana, Li extendió ese derecho a todo el país. Este medio de intercambio (los bonos estatales) fue usado para cancelar 600 billones de yuan en comercio extra fronterizo en el segundo cuarto de este año, más que poco menos de 50 billones un año antes. Sin embargo, esto representa tan solo el 7% del comercio chino y el 2% del comercio mundial.

Su rol también aparece como confuso. De todo el comercio realizado en yuans en el primer cuarto de este año, el 94% fueron bienes extranjeros vendidos a China, no de bienes chinos vendidos en el extranjero. En otras palabras, el yuan sale, no entra.

Yu Yongding, de la Sociedad China de Economía Mundial, argumenta que esta salida de bonos chinos al exterior está, paradójicamente, atando cada vez más a China al dólar. En el pasado, los importadores chinos acordaban mucho más de su comercio en dólares. Esta salida de dólares aliviaba un poco la presión alcista de la tasa de interés del yuan. En la medida que esta decisión de utilizar yuans reemplace la salida de dólares por una salida de yuans, debilita uno de los pocos medios que tiene China para disminuir la presión sobre su moneda. Para mantener bajo el yuan, el Banco Central terminará agregando más dólares a sus reservas, no menos.

Los extranjeros se sentirán atraídos a comprar yuans, y serán reacios a desprenderse de ellos, siempre y cuando sigan pensando que son artificialmente baratos. Esa sensación solo se vio reforzada por el superávit externo chino de 69.6 billones de dólares, un aumento importante en relación a los primeros tres meses del año. Esto puede haber llevado al Banco Central de China a permitir que el yuan subiera a una tasa de 6.4 de los bonos emitidos por cada yuan.

El gobierno también está realizando esfuerzos diplomáticos para apoyar a los bonos estatales. También está alentando el gobierno chino a países como Venezuela a pagar en yuans. Ciertamente, en junio, los pagos en yuans desde China continental a Hong Kong fueron menores a los pagos en la dirección opuesta (de Hong Kong a China continental) contribuyendo a una llamativa caída en los depósitos en el extranjero (fuera de China, especialmente en Hong Kong o Taiwán). Sin embargo, eso puede estar reflejando la decisión de los reguladores chinos de reforzar las transacciones comerciales triangulares, en las cuales los importadores chinos le pagaban a un intermediario en yuans, y éste, a su vez, les pagaba a los proveedores extranjeros en dólares.

Una pausa en el crecimiento vertiginoso de los depósitos en yuans podría ser un alivio para algunos. Estos depósitos no proveen particularmente de muchas ganancias a los bancos de Hong Kong, porque éstos están luchando por encontrar alguien a quien otorgarle préstamos. En Junio, los préstamos por cobrar sumaron tan solo 11 billones de yuans, dándoles a los bancos una tasa de préstamos-depósitos de solo 2%.

Hong Kong desea tomar el puesto de laboratorio financiero extranjero de China. No obstante,  el experimento tiene efectos colaterales.  El helicóptero que iba y venía por el cielo representa el futuro-más bien denominado en yuans que en dólares- del centro financiero. Sin embargo, fue un alivio cuando una tormenta lo obligó a tomar un descanso.

Link del artículo: http://www.economist.com/node/21526380


sábado, 13 de agosto de 2011

Los banqueros centrales al rescate



¿Los banqueros centrales al rescate?

En cama, débil y con cada vez menos fuerzas, la rica economía mundial está en un estado deplorable. En las últimas semanas, los signos de alarma por su estado se han multiplicado. En Europa, los rendimientos sobre los bonos italianos y españoles subieron por encima del 6%. Estados Unidos se alarmó al ver su calificación crediticia disminuida por una de las grandes agencias de calificación. Alrededor del mundo, las bolsas se desplomaron, algunas de ellas registrando sus mayores caídas en un día desde 2008. Las acciones de los bancos fueron golpeadas con particular severidad, un signo de la tensión en los mercados financieros. Luego, los bancos centrales entraron en escena.

El Banco Central Europeo (ECB, por sus siglas en inglés) dejó bien en claro que apoyaría a España e Italia ampliando su programa de compra de bonos. Por su parte, la Reserva Federal de Estados Unidos anunció que era probable que mantuviera las tasas de interés cercanas a cero, por lo menos hasta mediados de 2013 y dejó entender que podría tomar otras medidas para estimular la economía. Los rendimientos de los bonos españoles e italianos se retrajeron. Las caídas de las bolsas se detuvieron, al menos por un tiempo, a medida que los miedos se trasladaron a Francia. Aunque las economías emergentes están creciendo lo suficientemente fuerte como para mantener el crecimiento global, el pesimismo sobre Estados Unidos y Europa se hace sentir sobre todo el mundo.

Ese pesimismo tiene su raíz en los datos económicos, en particular los de Estados Unidos, los cuales sugieren una muy pobre recuperación como máximo. Pero también está el espectro del riesgo político. Habiendo básicamente confiado en los políticos para resolver los problemas en los últimos tres años, los inversores han cambiado de opinión. Un pobre acuerdo sobre el límite de la deuda en Estados Unidos y la incapacidad de la zona euro para afrontar sus problemas, no son sólo problemas en sí mismos; muestran a políticos que no están pudiendo ayudar a solucionar problemas o directamente los están empeorando.

Esta desesperación también está afectando la confianza en los negocios. Los últimos resultados del Barómetro Global de Negocios Economist/FT, una encuesta de gerentes alrededor del mundo, muestra que aquellos que piensan que las condiciones empeorarán en los próximos seis meses superan a aquellos que esperan que la situación mejore por 10.5 puntos de diferencia, un gran revés de la anterior y optimista encuesta de mayo. Las empresas estadounidenses se muestran reacias a seguir invirtiendo de su propio dinero. Mientras esto continúe, los bancos centrales, incluso si hacen las cosas bien, sólo pueden ofrecer cuidados paliativos.


Llamando a los cirujanos

Las caídas de las bolsas de las últimas semanas claramente no ayudan mucho para incrementar la confianza, pero tampoco son motivo de pánico. Un ajuste de los valores de las bolsas era necesario desde hacía largo tiempo: el índice S&P 500 había duplicado su valor desde su caída en marzo de 2009, y la relación de mercado de precios/ganancias, que se ajusta cíclicamente, de 20.7 el 4 de agosto estaba muy por encima de su promedio histórico de 16.4. Las recuperaciones luego de las explosiones de burbujas financieras son lentas, dado que el sector privado tiene deudas que pagar. El mercado de los bonos se dio cuenta de esa realidad hace mucho tiempo. Puede que, al final, se hayan dado cuenta de lo mismo en los mercados de valores. Y la economía estadounidense todavía está mostrando señales de vida: en julio se crearon 117.000 puestos netos de trabajo- ni siquiera llega a ser suficiente, pero esto claramente no es evidencia de una recesión.

Sin embargo, el riesgo de que Estados Unidos y otros países ricos entren en recesión nuevamente es real. La raíz del problema en ambos lados del Atlántico es simple: demasiada deuda y demasiado poca voluntad política para lidiar con sus consecuencias. Esto apunta a donde se encuentra realmente el peligro.

En la eurozona, los problemas de la deuda que empezaron en países periféricos ahora se han extendido a las economías más grandes de España, Italia y, quizá, incluso Francia. Como siempre, la crisis tuvo una pausa breve luego de otra reunión de emergencia el mes pasado, solo para volver con mayor fuerza cuando quedó claro que los políticos no habían hecho lo suficiente, dejando al sistema bancario en peligro. Mientras tanto, en Washington, DC, los belicosos políticos evitaron un default sobre el límite de endeudamiento con un acuerdo que tiene dos debilidades: pone en un pedestal a la contracción fiscal a corto plazo, cuando la economía necesita un estímulo y no logra reducir el déficit a mediano plazo. De todo esto se deriva la justificada rebaja de la calificación del crédito de Estados Unidos por parte de Standard & Poor’s.

¿Cuánto pueden realmente hacer los banqueros centrales? En Europa, la intervención del Banco Central Europeo ciertamente surtió efecto donde realmente importaba: los rendimientos en los bonos españoles e italianos volvieron nuevamente al 5%. Jean-Claude Trichet, el presidente del BCE, haría bien en modificar las mal aconsejadas subas de intereses a principios de este año: la inflación en la zona euro ha bajado y lo seguirá haciendo si siguen disminuyendo los precios de las materias primas. Sin embargo, las tasas están en niveles bastante bajos, y el BCE es reacio a adentrarse en el campo fiscal en caso de que siga comprando bonos de los gobiernos de la zona euro. En la Reserva Federal, por otro lado, Ben Bernanke debería estar pensando en una tercera ronda de “aliviamiento cuantitativo” (compra de bonos con dinero creado recientemente). Pero se espera que los beneficios sean limitados, y podría complicarles la vida a las economías emergentes que podrían enfrentarse con una oleada de nuevas inyecciones de capital.

De vuelta a Barack, Angela y cía.


Sobre todo, hay un riesgo moral en el activismo de los bancos centrales. Se pone en riesgo el fomentar que los gobiernos se relajen y que dejen que otros hagan el trabajo que éllos mismos encuentran muy difícil de realizar. Eso es tanto una peligrosa renuncia de responsabilidades como así también es una oportunidad perdida.

En Estados Unidos, el congreso debe despertarse a sí mismo tanto para proveer tanto apoyo fiscal en el corto plazo- extendiendo los recortes temporales en los aportes laborales como así también extender el seguro de desempleo e inversión en infraestructura- y un plan creíble para reducir el déficit fiscal en el mediano plazo a través de una reforma impositiva y el replanteo de los subsidios existentes. Existen planes bipartidarios para llevar a cabo esto. Obama y sus adversarios republicanos ya han abierto la puerta en el pasado para una negociación de este tipo. Un nuevo comité para la reducción del déficit presenta otra oportunidad. Los cínicos expresan que sería ingenuo esperar algún cambio dramático antes de las elecciones de 2012; sin embargo, también es ingenuo pensar que los inversores se van a dejar engatusar tan fácilmente con esfuerzos tan pobres como el acuerdo del límite de endeudamiento.

Los líderes europeos se enfrentarán con una disyuntiva aun más cruda entre la disolución de la zona euro y una unión fiscal más estrecha. Rescatar al euro requerirá de un esfuerzo financiero mucho mayor de lo que la región, hasta ahora, ha estado preparada para aceptar. Una idea más fuerte desde el punto de vista económico sería la emisión colectiva de Eurobonos respaldados por todos los miembros de la eurozona. Eso sería una enorme decisión política, no algo que los electores europeos deberían ver aprobado de forma poco transparente: sin embargo, un compromiso en este sentido daría un final claro a esta saga. Nuevamente, esto es políticamente difícil; pero la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy se están quedando sin opciones.

Los banqueros centrales pueden conseguirles tiempo a los políticos a ambos lados del Atlántico. Depende de ellos el usarlo.